Los mejores clubes de Europa que buscan al próximo Mesut Özil o Leroy Sané, están comenzando a preguntarse si una gran inversión en sus academias juveniles realmente vale la pena, cuando hay un club, como el FC Schalke 04, que no deja de sacar talento tras talento.

El Schalke 04 tiene la reputación de ofrecer talento tras talento surgido en su exitoso centro de formación juvenil, la famosa Knappenschmiede (la forja de los mineros). Su éxito está tan bien contrastado que se ha convertido en escaparate de algunos de los mejores talentos del mundo. Los clubes más grandes de Europa saben que en la cantera del Schalke se forjan muchas de las futuras estrellas del fútbol europeo.

Detrás del extraordinario éxito de la inimitable academia del club Gelsenkirchen está Norbert Elgert, el hombre que dio impulso a las carreras de muchos campeones del mundo, y que no ha dejado de sacar a algunos de los talentos más grandes para el balompié desde su puesto como entrenador del Schalke sub-19.

Leroy Sané, Mesut Özil, Julián Draxler, Manuel Neuer, Leon Goretzka. Tres campeones del mundo y otros dos en ciernes. Todos han dejado grandes cifras en las arcas del club de Gelsenkirchen, todos se hicieron futbolistas en la mina de oro que es la academia del Schalke. El secreto: mucho trabajo de formación y el buen ojo para detectar el talento de la mano Norbert Elgert.

"No hay duda de que sería un equipo que sería capaz de desafiar seriamente al Bayern", le dijo Elgert a la Agencia SID sobre el calibre de los jugadores a los que formó y luego vio volar del nido. "Muchos jugadores se han ido porque quieren disputar regularmente la Champions League, y también han aprovechado la oportunidad para ganar más".

Real Madrid, Arsenal, Juventus, Manchester City, Paris Saint-Germain, Liverpool y Bayern Múnich son los perennes aspirantes a la Liga de Campeones que se han beneficiado del trabajo de Elgert, adquiriendo gemas que tras ser martilladas y cinceladas por el especialista técnico del Schalke se convirtieron en grandes diamantes.

Schalke 04, fútbol forjado en las minas

Leroy Sané, un diamante en bruto

Tomamos a Sané, por ejemplo. El mago del Manchester City no habría sido tan famoso si Elgert no hubiera trabajado su magia y se hubiera asegurado de que el carro de la fama no se lo hubiera llevado por delante. "Tienes que tener carácter, personalidad, deseo y estar dispuesto a esforzarte", dijo Elgert. "Una vez tuve que quitarle a los 25 minutos cuando volvía de jugar con el primer equipo una porque no estaba satisfecho con su esfuerzo”.

"Digámoslo de esta manera: Leroy era y es un muchacho muy tranquilo y despreocupado. Su actitud siempre fue buena, pero no del todo óptima. Tuvimos que trabajar en eso, y este trabajo - del que también él estaba convencido - ahora valió la pena".

Julian Draxler, hecho en Bundesliga

Sead Kolasinac, Joel Matip y Max Meyer también han sido exigidos por Elgert durante las últimas dos décadas, y el ex jugador de 61 años no olvida a ninguno de ellos, aunque insiste en que es solo un engranaje en una de las mejores máquinas de Gelsenkirchen. "Es una gran sensación cuando ves que marcas la diferencia como entrenador", dijo. "Me conmueve mucho, pero debo recalcar que la Knappenschmiede no es el show de Norbert Elgert. Aquí tenemos muchos trabajadores sobresalientes y estoy feliz de ser una de las piedras que forman el mosaico".

Mesut Özil, talento minero hecho en Bundesliga

El valor de la perseverancia

Entonces, ¿quién es exactamente este hombre que ha llevado 80 jugadores, en el último recuento, al mundo profesional? Elgert disputó 57 partidos en la Bundesliga y marcó 12 goles desde que debutó en el Schalke en 1975. 21 años más tarde, después de colgar las botas, le dieron las riendas de los sub-19, en uno de los movimientos más sabios que el Schalke haya realizado.

Su propia carrera ni siquiera habría durado tanto como lo hizo si no hubiera sido por dos características en las que Elgert pone especial énfasis cuando ve una futura estrella. "Mi carrera había terminado", dijo, recordando el momento en que los médicos descubrieron que uno de sus riñones estaba fallando, aunque no es que lo haya detenido. "Nunca fui tan sano como otros, pero con la actitud correcta y mucha fuerza de voluntad, puedes lograr mucho".

Ese saber ha sido innegociable en su relación con los ayer niños y hoy figuras del balón, incluido el actual capitán del Schalke, Ralf Fährmann, quien conoció a Elgert cuando tenía 15 años y llegó a la Knappenschmiede procedente del Chemnitz, y aún recuerda la primera lección que le enseñaron. "Estaba experimentando un poco con mi peinado en ese momento y el entrenador me dijo: 'si quieres llamar la atención, entonces debes hacerlo con tus actuaciones, no con tu pelo'. Al día siguiente, lo reduje a dos milímetros porque cuando el entrenador dice eso, lo haces".

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Lo que Elgert dice, sin duda tiene peso, y esa es solo una de las muchas razones por las cuales cuatro de los componentes de la Alemania campeona del mundo en 2014: Draxler, Özil, Benedikt Höwedes y Neuer, habían trabajado bajo su mando.

"Los entrenadores deberían ser más que simples suministradores de técnica, táctica y condición física", dijo Elgert a N-TV. "Valores como el respeto, la honestidad, la disposición a ayudar, la tolerancia, la equidad, la unión y la humildad son más importantes que nunca en la forma en que las cosas se desarrollan a esa velocidad. Alcance las estrellas, pero mantenga los pies firmes en el suelo".

Cuando los mejores clubes de Europa buscan estrellas hoy en día, Gelsenkirchen es invariablemente el primer lugar en el que mirar, gracias a Elgert.

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