James Rodríguez jugará en 2018/2019 su segunda temporada con el Bayern Múnich, y ante él hay varios cambios significativos que implican nuevos retos y objetivos. Pero para quien se perfila a ser un líder Bávaro en la cancha, ese es apenas parte del camino a recorrer. Veamos qué le espera a la estrella colombiana.

Nuevo técnico

James Rodríguez llegó al Bayern Múnich como el refuerzo solicitado de Carlo Ancelotti, brilló bajo la tutela de Jupp Heynckes, y ahora se prepara para acoplarse a los planes que diseñe Niko Kovac. El atípicamente cambiante banquillo Bávaro coincidió con su arribo al sur alemán, pero todo apunta a que el croata sea quien maneje el curso 2018/19 del Bayern y James.

Ante el cambio de técnico, hay cambios significativos de estrategia. Si con Heynckes el trabajo defensivo era importante y la alta producción ofensiva la prioridad, con Kovac el estilo de juego será uno más exigente físicamente. Las marcas de cerca, la presión exacerbada, el juego a contragolpe y una intensidad que intimide a los rivales, serán parte de la firma Bávara para el venidero año. En ello James jugará un papel fundamental enlazando a la delantera con lo que el mediocampo venga produciendo. La velocidad con la que lo haga será la clave para que el Bayern triunfe. Están en buenas manos.

La dupla de James con Kovac promete ser una de las más interesantes que se le haya visto al Bayern Múnich en años recientes. © imago

Nuevos compañeros

Leon Goretzka se suma a la zona medular del campo y Serge Gnabry a los costados. James contará con dos colegas nuevos con quienes se ve obligado a engranar gracias al papel que cada uno juega. Entre Goretzka y Gnabry estará el colombiano, ocupándose de que todo marche hacia adelante. Como una especie de teniente, su deber será mantener en curso el navío ofensivo que es el Bayern. Buena química con esta dupla alemana puede ser la llave del éxito.

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La Champions League, sí o sí

Por segunda temporada consecutiva, el sabor que le quedó al Bayern en la boca tras caer en la semifinal de la Champions fue amargo. Merecedores de más, la tercera será la vencida, esperan. Esta positiva presión jugará un papel importante dentro del equipo y la dinámica, siendo las caras más reconocidas las que deban llevar el mayor lastre de las expectativas. James entre ellos.

Y es que a ojos Bávaros, no se desearía pasar otro año más sin ganar la Champions League, donde el cafetero fue primordial en recuperar la forma tras un inicio titubeante al certamen. Tal fue el volcón en calidad que el objetivo inicial, ganar la Orejona, estuvo vigente hasta la recta final.

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Un nuevo nivel de protagonismo

El año debut da paso al de consolidación para James Rodríguez, y será esta la campaña donde se le empiece a depositar más responsabilidad hacia dentro y fuera del plantel. Sumado a su buen primer curso con el Bayern está el Mundial que firmó con Colombia, donde demostró saber pensar en frío y ser pragmático, aún y cuando las dolencias físicas lo marginaron de las horas cumbre de su selección. Mantuvo el temple, aupó y dirigió palabras de aliento a sus compañeros en todo momento. Si estos no son rasgos de un líder, poco más lo sería.

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Presentado y con dorsal, Serge Gnabry añadirá vértigo a los venenosos pases de James Rodriguez. © imago

Trascender

Y es que más allá de lo que viene haciendo desde que llegó a Múnich, así como el hecho que en su primer año ya se sumó a la lista del mejor once de la Bundesliga, James Rodríguez tiene todo a su favor para aspirar estar anotado en los registros históricos del Bayern e incluso de la liga. Su calidad le permiten aspirar a lo que se proponga, y esta temporada será la que ponga a prueba la madera del mediocampista, en su búsqueda por codearse con nombres míticos en el fútbol alemán.

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