Resumen

  • RB Leipzig no pierde el ritmo y se hace fuerte por detrás del líder, el FC Bayern München, que ganó en su visita a Bremen.
  • La expulsión de Sandro Wagner a la hora de juego le pesó demasiado a los hombres de Nagelsmann.
  • Tanto RB Leipzig como TSG 1899 Hoffenheim demostraron por qué están en la punta de la tabla.

Importante victoria de RB Leipzig (2-1) ante TSG 1899 Hoffenheim en una atractiva puesta en escena que se desequilibró a la hora de juego con la expulsión por roja directa de Sandro Wagner, uno de los jugadores insignia del Hoffenheim.

La cita tenía todos los ingredientes necesarios en la coctelera. Ambos son equipos revelación, había un duelo de goleadores y era la pugna entre dos aspirantes: no defraudó en absoluto. Los Toros remontaron un resultado adverso gracias a su tesón –primer partido en casa que se vieron por detrás en el marcador– y prolongaron su buen estado de forma como locales, donde todavía no han caído derrotados esta temporada y encadenan siete victorias consecutivas.

Además de mantener la distancia respecto a FC Bayern en tres puntos y hacerse fuertes en la segunda plaza, el RB Leipzig se consolidó hoy como el mejor recién ascendido de la historia de la Bundesliga, con 42 puntos y una diferencia de goles de +20 (36-16). El empate llegó por medio de Timo Werner –jugador que más disparos realizó del encuentro, seis–, que marcó en su quinto partido seguido en casa.

Así fue el partido

Ambos equipos saltaron a la cancha con la idea de no regalar absolutamente nada al rival. Nagelsmann alineó sus ya clásicos tres centrales con dos puñales por las bandas. La consigna era clara: ordenarse bien atrás, interrumpir el juego de creación del Leipzig, recuperar el balón y salir en rápidos contragolpes. Y sus chicos, obedientes donde los haya, cumplieron a rajatabla las órdenes de su técnico. A los 17 minutos, Amiri culminó un contragolpe magistral para sorpresa de los locales.

Los Toros tiraron de carácter y empataron por medio de Werner a los 37 minutos para llegar con tablas al descanso. Tras el descanso llegó la jugada que cambió el devenir del partido. Sandro Wagner vio una merecida tarjeta roja por fea entrada a Ilsanker. Los de Hasenhüttl se fueron a por la victoria y la lograron de forma afortunada gracias a un disparo lejano de Sabitzer, que tras pegar en un defensa, se envenenó e hizo inútil la estirada de un gran Baumann.

Vea más sobre el #RBLTSG en nuestra Central de Partidos.