Resumen

  • Campeón de la liga austríaca con el Red Bull Salzburg en la temporada 2013/14.
  • El pasatiempo se convirtió en profesión.
  • Dejó su puesto de ingeniero para empezar su carrera como técnico.

El Bayer 04 Leverkusen de Roger Schmidt, gracias a un gran sprint final, acabó la temporada pasada como tercer clasificado de la Bundesliga. Ahora Schmidt quiere aspirar a más.

Roger Schmidt nunca quiso ser entrenador. Su primer contacto con el oficio se produjo en la sexta división de Alemania, cuando asumió el cargo en el Dellbrücker SC, equipo en el que terminó su carrera como jugador. Lo que empezó siendo un pasatiempo acabó convirtiéndose en profesión, renunciando con ello a su puesto de ingeniero en una empresa alemana.

Ya en sus comienzos, el técnico del Bayer Leverkusen siempre tuvo clara una cosa: su fútbol tenía que ser ofensivo y atractivo para el espectador. Con el Preußen Münster, su segundo equipo, logró el ascenso a cuarta división y en el SC Paderborn 07, en la temporada 2011/12, terminó peleando por subir a Bundesliga.

Ralf Rangnick, en aquel entonces director deportivo del FC Red Bull Salzburg, decidió apostar por él.

Austria, el trampolín

En tierras austríacas, Roger Schmidt siguió destacando por ser un entrenador amante del juego de ataque y de la presión tras la pérdida del balón (Gegenpressing). En la primera temporada como técnico del Red Bull Salzburg acabó segundo, con 91 goles a favor, y en la segunda se alzó con el título liguero con 105 goles en 33 partidos, un nuevo récord.

En Alemania no tardaron en poner sus miras sobre Schmidt. Más aún cuando a principios de 2014, el Bayern München sufrió una derrota por 3:0 en un amistoso ante el Red Bull Salzburg. Pep Guardiola, por aquel entonces técnico del conjunto muniqués, se declaró admirador de Roger Schmidt “porque siempre quiere jugar al ataque”.

Tras dos temporadas en Austria, con 47 años, Roger Schmidt volvió a casa. El Bayer Leverkusen confió en él y desde la temporada 2014/15 es el inquilino del banquillo de Los Obreros.

Roger Schmidt y Chicharito han congeniado desde el primer momento en Leverkusen. © imago / Müller

Encantado con Chicharito

Roger Schmidt, como buen licenciado en ingeniería mecánica, ha ido ajustando la maquinaria del equipo hasta situarlo como un candidato al título. En la temporada 2015/16 el Bayer Leverkusen logró al final del torneo una racha de siete victorias, que le valió para subir cinco puestos en la clasificación y acabar tercero.

Las virtudes de Roger Schmidt como técnico saltan a la vista. La intensidad con la que sus jugadores presionan al rival, o atacan de manera rápida y precisa son sus señas de identidad. Javier Chicharito Hernández se ha adaptado perfectamente a la idea de Schmidt.

Del mexicano, Schmidt afirmó la pasada campaña que “no hay muchos como él. Sabe dónde moverse para aparecer en buena posición cuando se trata de definir”.

Los retos para esta tercera temporada de Roger Schmidt en Leverkusen son enormes, con Bundesliga, UEFA Champions League y Copa Alemana en el horizonte. Pero sobre todo, en la mente de Schmidt permanece la misma idea, la misma convicción, que tuvo desde el principio. Su Bayer Leverkusen seguirá jugando al ataque.