Resumen

  • El 2017 ha visto al RB Leipzig reducir su promedio de puntos por partido considerablemente.
  • De solo contarse los juegos de este año, Los Toros marcharían de 13 en la tabla general.
  • No es el primer equipo revelación en sufrir un bajón en forma de este estilo.

El año 2017 no le sienta bien al RB Leipzig de momentos. Los Toros atraviesan su primera crisis de resultados en la historia del club, justo cuando la competencia aprieta tuercas y saca resultados.

Las piezas dentro del esquema del equipo que dirige Ralph Hasenhüttl dejaron de engranar. El equipo se ve diferente, con un aire de aceptación que reemplaza a uno de exigencia. Con alas caídas en vez de piernas galopantes. Y en particular, con limitadas opciones en las reservas del escuadrón. Y es que parte del problema del RBL viene desde el banquillo.

Una de las grandes ventajas que tuvo Hasenhüttl en las primeras 16 fechas de la temporada, aquellas disputadas en el 2016, era que su recambio podía fácilmente suplantar a los titulares. La cuota de goles amasada por los sustitutos para estas alturas de la primera vuelta, era de cinco. En la segunda mitad de la campaña, aún se espera el primero. Además de esto, está el asunto psicológico.

Así fue la sorpresiva derrota del Leipzig ante Werder Bremen por 0-3

Naby Keïta, el motor del equipo, fue baja por acumulación de tarjetas amarillas, complicando más el panorama del RBL.

Algo que no le escaseaba al Leipzig en la primera mitad de la temporada 2016/17 fue la gallardía y osadía de siempre querer buscar un mejor resultado. Eso se tradujo en un sano hábito de remontar juegos. Desde que el parón invernal culminó, aún se está esperando la primera victoria después de haber encajado.

Pero Ralph Hasenhüttl tiene una solución: “Presionaremos el botón del reset en esta pausa por partidos de selección, y volveremos con jugadores como Poulsen (baja por problemas musculares) y Keïta (acumulación de tarjetas)”. El regreso de dos fijos en la alineación titular seguramente aliviará el problema de la profundidad. Pero el problema de la actitud pareciera ser algo endémico en todos los clubes que arrancan una temporada prometiendo ser la revelación.

La sorpresa deja de sorprender

Así como un chiste repetido pierde gracia, la sorpresa de un torneo deja de ser tan impredecible y peculiar. Los equipos amasan suficiente conocimiento para entender qué está pasando en la sala técnica de aquella novedad. Por ello, lo que ocurre en RB Leipzig de momento es algo que hemos visto anteriormente.

En la temporada 2013/14, Hertha BSC había empezado la campaña con un buen ritmo, sumando 28 puntos y quedando sextos en la tabla de mitad de temporada. Culminaron onceavos tras perder 10 de sus últimos 17 partidos, ganando solo tres. O casos más dramáticos, como el del Eintracht Frankfurt en el 2010/11, cuando habían llegado a la pausa invernal de séptimos y terminaron descendiendo por quedar 10 puestos más abajo.

La volatilidad es común en el deporte, más aún en las disciplinas de conjunto. Lo de Leipzig pareciera tener diagnóstico, por lo cual ha de tener un pronóstico. Para los de Hasenhüttl queda esperar que, realmente, la pausa por la fecha de selecciones fungirá de “botón de reset”, y así poder preservar el subcampeonato.

Timo Werner (izq.) y Emil Forsberg (dcha.) serán fundamentales en el resurgir de Los Toros. © gettyimages / Matthias Hangst