El delantero argentino del Schalke 04 , Franco Di Santo, aceptó que estuvo desacertado ante su entrenador, se disculpó, y la afición minera reaccionó de manera positiva reconociendo el gesto de su futbolista.

Al ser sustituido en el partido que su equipo disputó ante el FC Bayern, Franco Di Santo tuvo un cruce de palabras con su entrenador, Domenico Tedesco. Nada más finalizar el encuentro, el futbolista nacido en Mendoza (Argentina) explicó lo ocurrido y se excusó ante su entrenador, compañeros y aficionados, que reaccionaron positivamente ante las sinceras palabras del jugador minero.

Las razones de Franco Di Santo han convencido a los seguidores del Schalke, que comprenden al futbolista tras aclarar los hechos sucedidos en el Veltins Arena. “Soy argentino y me dejo la vida en cada pelota”, señaló el delantero. “Siempre voy a respetar las decisiones del entrenador”, finalizó Di Santo manifestando su compromiso y reconduciendo su postura.  

De esta forma, el delantero argentino explicó su actitud. Rectificó, asumió el error y ofreció las explicaciones pertinentes. El Schalke 04 ha reproducido las disculpas de Di Santo en las diferentes redes sociales del club dando por zanjado el asunto.

Así mismo, los aficionados mineros arropan al futbolista tras las disculpas de éste. “Honesto, rápido y sincero. ¡Grande, Franco!”, señaló un aficionado del Schalke. “Cualquiera que tenga el valor de disculparse es un gran hombre. Muy bien, Franco”, se puede leer en otro de los comentarios. “Si lees esta gran disculpa, entiendes por qué Tedesco lo aprecia como un jugador relevante”, dijo un tercero. “¡Eso demuestra grandeza!”, comentaba uno de sus seguidores.

Una vez limadas las asperezas, futbolista y equipo deben recuperar el terreno perdido y empezar a tirar todos de la misma cuerda. Por delante quedan dos semanas donde el Schalke 04 deberá enfrentarse a Freiburg, Mainz 05 y Fortuna Düsseldorf, oportunidades para reconducir la situación por la que atraviesa el conjunto minero en la Bundesliga y volver a la senda de la victoria.