Resumen

  • Los alrededores del estadio se visten de fiesta antes de cada partido del BVB.
  • El movimiento comienza mucho antes del partido, comiendo y bebiendo juntos
  • Hinchas locales y visitantes comparten sus vivencias en la famosa Strobelalle.

Camisetas de ambos colores, salchichas, cerveza y muchas anécdotas. Así se viven en Dortmund las horas previas a cada partido.

Los partidos de la Bundesliga comienzan puntualmente para que todos los canales que distribuyen las imágenes en el mundo cumplan sus horarios. Pero en Dortmund, el encuentro arranca mucho antes y dura bastante más que 90 minutos.

Los más de 80 mil hinchas que llegan cada día de partido al estadio, lo hacen de diversas maneras. El que arriba conduciendo deberá tomar la precaución de estar bien temprano, porque el tráfico se hace imposible ya una hora antes del partido. Muchos escogen el tren, debido a que la estación Stadion de la línea 45 los deja justo sobre la Strobelalle, la calle del estadio. Pero también se puede pedalear y dejar el vehículo de dos ruedas en un enorme estacionamiento casi frente a la cancha.

En los alrededores del Signal-Iduna Park se respira un ambiente mágico. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

En pocos minutos, la calle se empieza a teñir de amarillo. El BVB Fanwelt abre sus puertas para que cientos de fanáticos realicen compras de último momento y nadie se quede sin su bufanda. Es que todos quieren participar de la liturgia de extenderlas bien alto cuando suene el tradicional “You´ll never walk alone”.

A un costado del estadio se estaciona un camión negro y amarillo, que también ofrece productos del Borussia Dortmund. Lo curioso es que, junto a él, abre sus puertas otro vehículo, vendiendo productos del equipo visitante. La amalgama de colores comienza a tomar forma en las afueras del Signal Iduna Park.

Nadie quiere entrar al estadio sin algo representativo del club de sus amores. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Comer, beber y disfrutar

Si seguimos caminando por la calle nos encontraremos con los puestos de comida que ofrecen los platos típicos de la región. No se puede ir uno de Dortmund sin comer unas currywurst y beber una cerveza. La calle se transforma en un gran patio de comidas, en la que camisetas de uno y otro equipo se entrecruzan para palpitar el partido que se viene.

Salchichas y cervezas le ponen el sabor a la fiesta previa en cada partido. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Algunos prefieren estar más cómodos y sentarse, pero para eso hay que llegar bien temprano. Justo al lado de la entrada por la que ingresarán los buses de ambos equipos, nos encontramos con Strobels, un bar que es visitado frecuentemente por los hinchas y miembros del club.

El patio exterior del bar tiene una vista inmejorable para un fanático del Borussia Dortmund. Es que se puede beber una cerveza instalado prácticamente sobre una de las tribunas del viejo Rote Erde, el estadio que sirvió de casa del BVB hasta 1974, y que hoy es utilizado por los equipos juveniles.

Si nos paramos sobre la otra cabecera del Rote Erde, podremos ver una inmensa marea amarilla y negra que se apresta a entrar en la tribuna sur por la Schwimmweg. Ellos también llegan antes, y se juntan a comer y beber en los puestos que funcionan sólo los días de partido. La ocasión es propicia para repartir allí las pancartas o chalecos con los que se crean los mosaicos gigantes que vemos impresos en una de las tribunas más famosas de Europa.

La atmósfera y el ambiente son inigualables con la marea negriamarilla © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Una experiencia que hay que vivir y que cuesta describir en palabras. En la Bundesliga los partidos duran mucho más que 90 minutos y Dortmund es un ejemplo de ello.

Ya conoce la atmósfera en la previa de los partidos del Borussia Dortmund, ahora experimente cómo se vive el fútbol desde las gradas del Signal Iduna Park: