Resumen

  • Los Verdiblancos han sumado 13 de sus últimos 15 puntos, sin perder en cinco partidos.
  • Un más que sano balance entre la contundencia ofensiva y el buen desempeño defensivo han sido claves.
  • Sin importar el rival, el Bremen ha sabido hacerle frente a sus últimos competidores.

Los altibajos del Werder Bremen parecen por fin haberse estabilizado, y para bien de los dirigidos por Alexander Nouri. Con una forma excepcional, digna de codearse con los más fuertes del torneo, el SVW apunta cañones a la permanencia y a meterle sustos a la competencia.

El comienzo de la segunda vuelta no había sido el más alentador para el Werder Bremen. Con cuatro derrotas consecutivas, las ganas de sumar puntos parecían estar allí pero la calidad no. Siempre se estaba un paso por debajo de lo exigido para sacar algo de cada encuentro. En los cuatro partidos perdidos, nunca se perdió por más de un gol de diferencia, incluso siendo capaces de anotar en tres juegos.

Pero eso cambió desde la Fecha 21, y una buena muestra de 2-0 ante Mainz 05 empezó a levantar la cabeza del equipo del peruano Claudio Pizarro. Lo que seguiría a esta victoria contra Los Carnavaleros sería una racha de cinco partidos sin conocer la derrota, sacando cuatro victorias y 13 puntos de lo 15 posibles. Es decir, en media decena de partidos, Los Verdiblancos sumaron casi lo mismo que habían sumado en 20 fechas previas a eso, 16 unidades.

Reviva la victoria del Werder Bremen en la Fecha 21, comenzando su racha de cinco juegos.

Zlatko Junizovic (centro) ha sido una parte vital del resurgir del Werder Bremen. © gettyimages / Stuart Franklin

Si se ve el detalle, uno entiende mejor de dónde vino esta alza de forma. Con nada más dos goles en contra en estos cinco partidos, la defensa parece haber cuajado por fin. La línea trasera se ha convertido en un pilar de tranquilidad para un mediocampo que ahora puede dedicarse de lleno a crear fútbol del bueno. La consecuencia se ve en los 10 goles anotados, promediados a dos por partido, algo que en cualquier circunstancia es más que bien recibido.

Al final, parte del truco ha estado en la resiliencia y en la terquedad de una plantilla que lo ha dado todo, sin importar a quién tiene enfrente. Los 13 puntos provienen de victorias ante Mainz, Wolfsburg, Darmstadt y Leipzig, a la vez que el empate fue contra el Bayer Leverkusen. Equipos que aspiran a distintas cosas en la tabla, un grupo completamente heterogéneo. La capacidad de sentirse grandes contra los rivales del mismo peso, así como de sentirse iguales contra aquellos de más arriba en la tabla, ha sido fundamental para lo que promete ser la racha que estabilice al Werder Bremen, alejándolo cada vez más del descenso.

Werder Bremen dejó claro que no bajan la guardia, tras golear 3-0 al segundo de la tabla.