Resumen

  • Antes de su ascenso a la Bundesliga en 1965, el FC Bayern München solo ganó una Copa Alemana.
  • En su primera temporada en la Bundesliga conquistaron la Copa y en la siguiente la Recopa de Europa.
  • Entre 1971 y 1976 ganaron tres títulos de la Bundesliga y tres de la Copa de Europa.

Toda leyenda tiene su comienzo. FC Bayern München de finales de los sesenta y principios de los setenta sigue siendo recordado como uno de los mejores equipos de toda la historia. Así fue cómo Los Bávaros dominaron Alemania y Europa.

Los grandes clubes no nacen grandes, requieren de un momento en el que todo cambia para siempre, un día en el que, ya sea por la conjunción de estrellas en el equipo, la buena gestión desde el banquillo o todo a la vez, la leyenda emerge y el mito queda grabado a fuego. Evocar a los Franz Beckenbauer, Gerd Müller, Paul Breitner, Uli Hoeneß o Sepp Maier, es rememorar una de las épocas más gloriosas del FC Bayern München y del fútbol alemán. Pero también es importante que, antes de hacerse grande, el club que busca grandeza sepa primero lo que es tocar el fondo.

Hasta 1965, el mayor logro del FC Bayern München había sido la Copa Alemana conquistada en 1957 ante el Fortuna Düsseldorf. Un éxito totalmente inesperado, ya que el equipo no destacaba precisamente por ser uno de los mejores en la Oberliga, campeonato nacional previo al nacimiento de la Bundesliga, estando siempre a rebufo de 1. FC Nürnberg y el TSV 1860 München.

El impacto de Gerd Müller en el FC Bayern München fue instantáneo. Clave en el ascenso a la Bundesliga y máximo goleador de siempre en la competición.

De este modo, debido a que la DFB entendía que no podía otorgar más de dos licencias por zona geográfica, el Bayern no contó para formar parte de los 16 equipos que conformaron la primera Bundesliga en la temporada 1963/64, quedando relegado a disputar la recién creada Regionalliga.

El inicio de la leyenda

De la mano del técnico croata Zlatko Čajkovski, quien logró un destacado éxito en el 1. FC Köln, el Bayern se embarcó en su particular cruzada: el ascenso a la máxima categoría. Tras un primer intento fallido, quedándose a solo un punto del objetivo, los de Čajkovski no dieron lugar a un nuevo traspiés. Para el segundo intento, los muniqueses, que ya contaban con un jovencísimo Franz Beckenbauer en defensa y Sepp Maier en la portería, se reforzaron con el goleador Gerd Müller, quien con el TSV 1861 Nördlingen había hecho 51 goles en 31 partidos.

Conozca la historia de Gerd Müller, el eterno goleador

Con 146 goles a favor, solo 32 en contra y con una victoria por 8-0 ante el Tennis Borussia Berlín en la ronda de ascenso, el Bayern dejó atrás la Regionalliga y puso los dos pies en la Bundesliga. En la máxima categoría, la maquinaría bávara tardó poco en empezar a ganar títulos. Copa Alemana en su primera temporada y Recopa de Europa al año siguiente. La antesala perfecta de lo que estaría por venir.

Con Udo Lattek, el Bayern fue una apisonadora, tanto en Alemania como en la Copa de Europa.

Dominando Alemania y Europa

Tras dos malos años en la Bundesliga, Čajkovski fue sustituido por su compatriota Branko Zebec y el Bayern conquistó el doblete en la temporada 1968/69, ganando su primera Bundesliga y su cuarta Copa Alemana en cuatro años. Pero todo cambió con el nombramiento de Udo Lattek para la campaña siguiente. El técnico alemán, de tan solo 35 años, fue el propulsor de la mejor época en la historia del club.

Aunque en sus dos primeras temporadas solo pudo ganar una Copa Alemana, en la 1971/72 el Bayern de Lattek batió todos los récords ganando la Bundesliga con una autoridad inusitada (101 goles a favor, 40 solo de Müller). Repitió los dos años posteriores y al término del tercero conquistó la primera Copa de Europa del club tras derrotar al Atlético de Madrid en una histórica final que tuvo que decidirse en un partido de desempate.

Franz Beckenbauer, auténtico icono del primer gran Bayern, levantado la primera Copa de Europa del club como capitán en 1974.

Pero no acabaría ahí el afán de gloria de Los Bávaros. Solo un año más tarde, ante el Leeds United inglés, llegaría la segunda Copa de Europa con goles de Franz Roth y Gerd Müller y ante el St. Étienne francés, con tanto de Roth, la tercera consecutiva. Triplete de entorchados continentales que encumbraron al Bayern a lo más alto del fútbol y de paso a la selección alemana, campeona de Europa en 1972 y del mundo en 1974. Tras aquello, ya nada volvería a ser lo mismo...