El alemán Marco Reus, ídolo máximo del Borussia Dortmund, es uno de esos jugadores que creció en la cantera del club de sus amores pero tuvo que sumar experiencia afuera para convertirse en profesional y luego brillar como estrella en la Bundesliga.

El camino al fútbol de élite no es fácil y no todos los jugadores pueden jactarse de haber escalado hasta el primer equipo de su club formativo directamente de las categorías juveniles. De hecho, es común que algunos jugadores sean cedidos o fichen por otros equipos de menor calibre para sumar más experiencia. Ese es el camino recorrido por Marco Reus, el flamante primer ganador del Jugador del Mes en la Bundesliga, quien tiene una gran historia de superación.

Reus nació en Dortmund, una ciudad que late al ritmo de su equipo. El club marca el pulso de sus habitantes y el pequeño Marco siempre soñó con vestirse de negro y amarillo. Empezó a jugar al fútbol las categorías infantiles del Borussia Dortmund con solamente 6 años. Transitó por las diferencias instancias, desde el fútbol formativo hasta el competitivo, siempre con el anhelo de llegar a emular a sus ídolos del BVB, esos que ganaron la Copa de Europa mientras él daba sus primeros pasos.

Las escalas en el viaje de Reus

Al cumplir 16 años, tras una década en Los Negriamarillos, empezó a ver sus chances reducidas en el equipo Sub17 y prefirió bajar el nivel de exigencia para desarrollarse con más frecuencia en el juego y sin las presiones de representar a uno de los clubes más importantes del país. Se unió al Rot Weiss Ahlen, comenzó a jugar en el equipo reserva y, en poco tiempo, lo promovieron, convirtiéndose en una de las figuras de la tercera división de fútbol alemán.

Reus marcó el gol que decretó el ascenso de su equipo a la Bundesliga 2, donde luego con 19 años jugó 27 partidos. Su calidad empezaba a ser cada vez más notoria y llamó la atención de varios clubes de la máxima categoría. Fue el Borussia Mönchengladbach el que decidió ficharlo en el verano de 2009 para convertirlo en futbolista profesional de élite.

Tras cuatro temporadas en el Gladbach, y luego de haberse matriculado como figura por compartir equipo con el venezolano Juan Arango, el Borussia Dortmund lo fichó de nuevo y fue en el club de sus amores donde Marco Reus finalmente se dio a conocer como estrella de clase mundial y donde se ganó un lugar en la selección alemana. Tuvo que hacer un viaje largo, con varias escalas, pero finalmente Reus llegó a ser un profesional polifuncional, con excelente técnica, gran remate y olfato goleador. Toda una estrella mundial formada en la Bundesliga.