Jugar un clásico es una de las grandes emociones del fútbol. Mario Götze sabe lo que es vivir el máximo duelo del fútbol alemán desde ambas orillas.

Bien conocida es la historia de Götze, un joven talento criado en la cantera del Borussia Dortmund que se marchó a buscar nuevas alturas con el Bayern München en 2013 bajo las órdenes de Pep Guardiola. En su tiempo con el cuadro bávaro, el delantero ganó tres títulos de Bundesliga consecutivos y dos veces la Copa Alemana.

Pese a ello, su mayor triunfo como empleado del club bávaro lo consiguió vistiendo la camiseta de la selección alemana en el verano de 2014. El juvenil delantero pasó a la historia cuando anotó el gol de la victoria de Alemania en la final del Mundial de Brasil.

Vuelve el hijo pródigo

La temporada pasada, el Borussia Dortmund decidió traer a Götze de vuelta a su hogar de crianza. La afición negriamarilla necesitó algo de tiempo para aceptar su regreso, pero al final en el fútbol goles son amores y a punta de fútbol se ganó el perdón de la grada.

A pesar de esta reconciliación, el mediocampista debió parar a mitad de temporada a causa de un misterioso desorden metabólico. Luego de un arduo trabajo de rehabilitación, Götze ha tenido buenas actuaciones a nivel individual esta temporada. Volver a anotarle al Bayern es su objetivo más inmediato.