Es imposible hablar del Clásico Alemán entre Borussia Dortmund y Bayern München sin mencionar al holandés Arjen Robben. Llegado en 2009 a la Bundesliga, el habilidoso zurdo ha sido protagonista de los momentos más importantes de esta rivalidad.

El penal de la discordia

Entre 2010 y 2012, Borussia Dortmund se convirtió en el equipo alemán de moda. De la mano del técnico Jürgen Klopp, Los Negriamarillos le quitaron protagonismo al Bayern ganando dos veces la Bundesliga y una Copa Alemana. Sin embargo, hubo un momento específico en el que la rivalidad entre ambos clubes pasó a ser algo más que una rivalidad deportiva.

En la fecha 30 de la temporada 2011/12, Bayern y Dortmund se vieron las caras en el Signal Iduna Park enfrascados en una pareja lucha por el título. Era prácticamente una final. Lewandowski puso en ventaja al BVB cerca del final, pero en el minuto 86 Robben pudo empatar desde el punto penal. Roman Weidenfeller atajó y Los Negriamarillos celebraron el título al acabar la temporada.

El duelo personal entre Roman Weidenfeller y Arjen Robben está profundamente conectado a la historia de Der Klassiker.

La revancha

La siguiente temporada, el Bayern recuperó su mejor forma y volvió a pelear en todos los frentes. Los Bávaros se encontraron con el Borussia Dortmund en la histórica primera final entre equipos alemanes celebrada en el mítico estadio de Wembley en Londres. Cuando todo apuntaba al alargue con un marcador de 1-1, apareció Robben para encaminar el triplete de aquella campaña con un gol en el minuto 89.

A partir de ese momento, lo que ya todo el mundo reconocía como un duelo de titanes adquirió una nueva dimensión gracias a historias emocionantes como la del holandés. El enfrentamiento entre ambos clubes quedó consagrado como Der Klassiker, el clásico del fútbol alemán.