Resumen

  • El FC Bayern München plantó batalla de principio a fin y acarició el pase a semifinales durante toda la eliminatoria.
  • Soberbio partido de Thiago Alcántara, Xabi Alonso y Arturo Vidal, que conforman el cerebro y músculo del Bayern.
  • La expulsión a cuatro minutos del minuto 90 pesó demasiado y enturbió la extraordinaria puesta en escena bávara.

El FC Bayern München se despide de la UEFA Champions League con una amarga derrota (4-2; 6-3 en el global) en una eliminatoria en la que pelearon contra viento y marea hasta el último suspiro.

No siempre sembrar implica buena cosecha aunque el desempeño sea de sobresaliente. El derroche futbolístico del Bayern no se tradujo en los siempre necesarios goles cuando dispuso de sus (numerosas) ocasiones y acabó recibiendo un soberbio revés que implica su adiós de la Champions en cuartos. El Real Madrid y el FC Bayern se batieron de igual a igual en la ida y en la vuelta pero resultó ganador el cuadro merengue.

Los Bávaros contaron con el furibundo despliegue de los latinos del Bayern. Desde la medular impulsó el Bayern su dominio y fueron parte indispensable en la presión sobre el Madrid, además de hacer de engranaje para el verticalísimo juego de Robben y Ribéry. Especialmente acertado se mostró Thiago, que completó el partido de principio a fin (Alonso fue sustituido y Vidal expulsado). Cabe destacar que la zaga muniquesa se presentó al límite: Jérôme Boateng y Matts Hummels fueron duda hasta el último momento. En cuanto a Robert Lewandowski, se recuperó justo a tiempo aunque no mostró su mejor versión.

Esta fue nuestra narración del Real Madrid 4-2 FC Bayern München.

Arturo Vidal desplegó con acierto su juego por todo el campo hasta su discutible expulsión en el minuto 86. © gettyimages / Matthias Hangst

Así fue el partido

Impresionante choque entre FC Bayern München y Real Madrid que hizo honor a las altas expectativas puestas en un Clásico del balompie europeo. Con el resultado de la ida en Múnich siempre en mente (1-2 para el Madrid), Los Bávaros salieron con todo y prácticamente arrinconaron a los madrileños, llevando el peso del juego y corriendo con las principales ocasiones; eso sí, con el peligro siempre latente de los blancos. Al poco de iniciarse el segundo tiempo Lewandowski igualó la eliminatoria temporalmente (1-0; 2-2 global) desde el punto de penalti y se desató (aún más) un torbellino de fútbol en el Santiago Bernabéu.

El Real Madrid puso el empate 1-1 por medio de Ronaldo (3-2 global) y en una fase en la que cualquiera de los dos equipos podía caer batido en la lona, Ramos se marcó en propia puerta (2-1; 3-3 global). La mala fortuna quiso que Arturo Vidal fuera expulsado a escasos cinco minutos del final.

El empate en el resultado global obligó a que se jugara prórroga (30 minutos), donde el Madrid aprovechó su ventaja numérica. El Bayern no se arrugó en ningún momento y los riesgos que corrió en su afán por doblegar de nuevo al conjunto merengue le pasaron cara factura. El Real Madrid no perdonó entonces y el sueño europeo del FC Bayern acabó con un llamativo marcador.