Resumen

  • El 29 de marzo de 2014, ante el TSG 1899 Hoffenheim, sufrió su primera lesión de rodilla.
  • “No me voy a rendir, lucharé”, dijo tras recaer por segunda vez en octubre de 2014.
  • Reapareció ante el Borussia Dortmund el 4 de abril de 2015, 371 días después de su primera lesión.

El camino de Thiago Alcántara en la Bundesliga ha estado lleno de baches pero el español, con una gran fuerza mental, los ha ido sorteando todos con éxito. Ahora, tras cumplir los 100 partidos con el FC Bayern München, repasamos sus inicios en Alemania, su lucha contra las lesiones y su nuevo rol en el Bayern de Ancelotti.

Corría el minuto 25 del encuentro ante el TSG 1889 Hoffenheim cuando Thiago Alcántara tuvo que ser sustituido tras sentir molestias en su rodilla. Era 29 de marzo de 2014 y la fiesta preparada en el Allianz Arena, con motivo de la consecución del título liguero logrado una semana antes, se tornó en preocupación y más tarde en absoluta decepción al conocerse el primer diagnóstico: rotura parcial del ligamento lateral interno de la rodilla derecha. Thiago estaría de baja entre seis y ocho semanas por lo que se perdería los cuartos de la UEFA Champions League y unas hipotéticas semifinales.

Thiago, que había tenido un papel destacado en el sprint del Bayern para lograr el título con siete fechas de antelación, sufría en forma de lesión el primer revés grave de su corta pero intensa carrera. Técnico y compañeros lamentaron profundamente la baja del hispano-brasileño, que llegó en el momento más crítico de la temporada 2013/14 y con el Mundial de Brasil peligrando para el hispano-brasileño.

El apoyo de sus compañeros fue vital para que Thiago vuelva fortalecido a las canchas. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Pero a mediados de mayo, apenas dos meses después de la fatídica noticia, todo se torció para Thiago. En un entrenamiento, el joven mediocampista sufrió una nueva rotura en el ligamento de la misma rodilla y, esta vez sí, tuvo que pasar por el quirófano. Adiós a la temporada y adiós al Mundial de Brasil, todo en un mismo día.

En los meses de verano, Thiago vivió en silencio el trago más amargo del fútbol pero no dejó de creer y trabajar en su vuelta, que apuntaba al comienzo de su segunda temporada con el Bayern. Todo marchaba según lo previsto pero, el 15 de octubre de 2014, volvió a ocurrir: rotura del ligamento parcial de su rodilla derecha. Tercera lesión y en el mismo lugar. La mala suerte se cebó con Thiago y el jugador explotó. "¿Por qué siempre me pasa a mí?”, dijo tras el diagnóstico, pero añadió: “No me voy a rendir, lucharé y volveré siempre y celebraré mi reaparición con el Bayern”.

Thiago debió esperar más de un año para volver a los terrenos de juego.

Y así fue. El 4 de abril de 2015, 371 días después de su primera lesión en la rodilla, Thiago Alcántara reapareció en un terreno de juego y lo hizo, además, sustituyendo a Philipp Lahm, quien lo había sustituido más de un año antes cuando se rompió por primera vez. El regreso no pudo ser mejor, ante el Borussia Dortmund en el Signal Iduna Park y con triunfo para su equipo por 0-1.

Thiago ha sido un claro ejemplo de cómo la constancia vence al adversidad, de cómo la fe se impone ante la desesperación y de cómo el trabajo diario acaba teniendo su recompensa. Hace unos días, en la previa del encuentro de UEFA Champions League ante el Atlético de Madrid, Thiago reflexionó acerca del aprendizaje vivido durante ese tiempo y dejó claro que los reveses sufridos solo consiguieron una cosa: hacerlo más fuerte.