Resumen

  • La conquista del Mundial Brasil 2014 nace de una gran derrota de Alemania.
  • El trabajo con juveniles fue la base de esta conquista.
  • Dietrich Weise fue el gran mentalizador del proceso.

Domingo 13 de julio de 2014. Philipp Lahm levanta la Copa del Mundo como capitán de la selección alemana en el mítico estadio Maracaná. El mundo se rinde ante el fútbol alemán y su cuarto título mundial. Lo que pocos saben es que este momento solo fue posible gracias a una contundente derrota 16 años antes.

Alemania llevó una plantilla llena de jugadores experimentados al Mundial de Francia 98. El núcleo del equipo lo formaban nombres conocidos por la conquista del Mundial de Italia 90 que a esas alturas ya habían visto sus mejores años. Jürgen Klinsmann y Lothar Matthäus, leyendas indiscutidas del fútbol alemán, llegaron a la cita mundialista con 34 y 37 años respectivamente.

EXCLUSIVA - Lothar Matthäus habla sobre la huella latina en la Bundesliga

El cuadro dirigido por Berti Vogts tuvo pocos problemas para pasar la primera ronda y en octavos de final eliminó a México pasando aprietos. Pero en cuartos de final, el Stade Gerland de Lyon fue el escenario del encuentro que cambió la historia del fútbol alemán ante la selección de Croacia.

Los balcánicos confirmaron su estatus como revelación del torneo eliminando a Alemania por un contundente 3-0, con gol incluido del eventual máximo anotador del torneo Davor Suker, quien años más tarde, en 2003, colgaría las botas precisamente en Alemania, en el TSV 1860 München. La derrota abrió un cisma bajo los pies de todos los responsables del fútbol alemán. Alemania necesitaba una reforma estructural profunda para superar lo que expertos y aficionados entendieron como una crisis generalizada.

Ni siquiera el gran Lothar Matthäus pudo frenar la caída de Alemania en Francia 98. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

La gran reforma

Mientras Francia se quedó con la Copa del Mundo en gran parte gracias a una fuerte apuesta por el trabajo con juveniles, en Alemania sabían que el tiempo de las viejas glorias había pasado. Los planes de organizar el Mundial de 2006 ya estaban en marcha y la selección alemana no podría permitirse un rendimiento como el del 98, mucho menos en casa.

Por ese entonces, uno de los entrenadores de juveniles más exitosos de Alemania, Dietrich Weise, ya llevaba algún tiempo trabajando en un plan de desarrollo de talentos para la Federación Alemana de Fútbol. Su propuesta giraba en torno a la creación de 115 centros regionales de entrenamiento a lo largo del país para que ningún juvenil estuviera a más de 25 kilómetros de distancia de una red centralizada de detección.

INFORME - La Bundesliga apuesta por la formación de talento

Naturalmente, esto requería de una importante inversión económica que los encargados no estaban seguros de querer asumir. Sin embargo, la derrota ante Croacia fue la llave que liberó el presupuesto necesario para contratar a cientos de entrenadores profesionales e incluso cubrir gastos como el combustible de los padres de los juveniles para asegurar que ningún chico en Alemania pase por debajo del radar.

La creación de campeonatos nacionales para las divisiones inferiores de los clubes fue otro importante paso de la reforma. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Una larga cosecha

Weise implementó exitosamente la red nacional de entrenadores y ojeadores, pero aún faltaba involucrar a los clubes profesionales en el proceso. Una nueva calamidad de la selección precipitó este proceso: Alemania quedó última en su grupo en la primera ronda de la Euro 2000 de Bélgica y Holanda. Como cosa del destino, meses antes del torneo los clubes de la Bundesliga habían acordado implementar academias de desarrollo como requisito para participar del fútbol profesional, incluyendo a la segunda división.

IMPRESCINDIBLE - La Bundesliga también forma a los técnicos del futuro

En 2003 se creó la Bundesliga Sub-19, un torneo nacional dividido en tres regiones donde los mejores jugadores podían competir entre ellos en un ambiente competitivo de élite. Además, la federación siguió mejorando su infraestructura. El proceso dio sus primeros frutos en el Mundial de 2006, en el cual Alemania llegó a semifinales con un plantel lleno de jóvenes talentos como Philipp Lahm, Bastian Schweinsteger y Lukas Podolski.

El éxito rotundo de Alemania en el Mundial Brasil 2014 fue la prueba de que el proceso fue el adecuado. La selección no solo exhibió un gran fútbol a lo largo del torneo, sino que pudo superar una plaga de lesiones importantes como las de Ilkay Gundogan y Marco Reus gracias al profundo pozo de talento a su disposición. Pocas selecciones hubieran sobrevivido el torneo con bajas tan sensibles.

VÍDEO - Las estrellas alemanas que deslumbrarán en Rusia 2018:

El balance

Para Weise, mentalizador de esta gran reforma, el mayor éxito del proceso fue crear una red de apoyo que diera la oportunidad a todos los juveniles de Alemania de poder mostrar todo su talento:

“Cuando vi el triunfo del equipo de Löw me sentí orgulloso pues sé que tuve al menos una pequeña parte de la responsabilidad en ello. El fútbol que jugamos hoy en día se basa en esas ideas. Al menos 10 jugadores de la selección se hubieran perdido sin la red. Toni Kroos, por ejemplo, viene de un lugar muy pequeño en el Este. Nadie lo hubiera ido a buscar de otra manera” Dietrich Weise

Los trofeos y la inagotable fuente de talentos que precursores como él planificaron, son hoy la envidia del planeta fútbol. Ahora Alemania piensa en hacer algo que no pasa hace más de 50 años: ganar una segunda Copa del Mundo al hilo. Talento sobra, ¿repetirán los muchachos de Joachim Löw en Rusia 2018?

AL DETALLE - Las opciones de Alemania para el Mundial de Rusia 2018

¡Aquí tenemos más historias de personajes y momentos inolvidables de la Bundesliga! ¡No se los pierda!