Resumen

  • El combinado alemán no tuvo un partido fácil ante México.
  • Los de Hrubesch demostraron capacidad de reacción con el marcador adverso.
  • Serge Gnabry fue uno de los jugadores más destacados.

La selección alemana de fútbol comenzó su expedición en Río de Janeiro 2016 con un empate muy trabajado ante la vigente campeona olímpica. El equipo de Horst Hrubesch evidenció que aún tiene ajustes por hacer para aspirar al oro.

Como cabía esperar, el oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro no será una tarea sencilla para la selección alemana. El empate ante México, oro en 2012, puso de manifiesto que Alemania debe ajustar ciertos aspectos, sobre todo en las tareas defensivas, para poder ser protagonista en la lucha por las medallas.

Por calidad individual y experiencia competitiva, los de Hrubesch son uno de los mejores equipos del torneo, pero esto no bastara para  emular el éxito logrado por la selección de mayores hace dos años en el Mundial 2014, disputado en el mismo lugar.

Lo más destacado en el conjunto alemán fue, sin duda, la capacidad de reacción que tuvo. En dos ocasiones se adelantó México y en ambas fue capaz de igualar la contienda. Todo sucedió en una frenética segunda mitad. Primero Oribe Peralta, en un saque de esquina, y luego Pizarro, tras recoger un rechace en boca de gol, pusieron a México en ventaja pero Gnabry, después de un gran pase de Süle, y Ginter, a la salida de un córner, respondieron a los tantos mexicanos.

Gnabry revoluciona el partido

El atacante Serge Gnabry fue sin duda el artífice de que Alemania diese un paso al frente en la segunda parte, después de que México llevase el peso del juego, y las ocasiones más claras, en los primeros 45 minutos. Gnabry volvió loca a la defensa mexicana con sus continuos desmarques a la espalda de Abella que no fueron suficientemente recompensados.

De todos modos, el ritmo tan alto de partido no benefició a Alemania, más acostumbrada a controlar los partidos y a someter al rival. México estuvo a punto  de sentenciar el encuentro a la contra en varias ocasiones. Pero la fe y el tesón de los de Hrubesch, que nunca bajaron los brazos, permitieron que llegase la recompensa en forma de un punto.

Solo una selección podrá colgarse el oro y Alemania puso la primera piedra para conseguirlo tras un partido disputado, intenso, con alternativas y también con errores, ante la vigente campeona olímpica. Río 2016 apenas empieza.