Esta es la historia de un pionero, llamado Ramiro Blacut, una leyenda escondida y olvidada por el febril paso del tiempo. Es la historia casi desconocida de un jugador boliviano que jugó junto a Franz Beckenbauer y Gerd Müller allá por los años sesenta, transformándose en el primer latino en vestir la camiseta roja del FC Bayern München.

Cuando se pregunta por las grandes estrellas latinas del Bayern Múnich, en segundos saltan del recuerdo nombres como Adolfo “Tren” Valencia, Giovane Élber, Roque Santa Cruz, Claudio Pizarro o Martín Demichelis. Pero la historia es otra, o al menos distinta. Escarbar en las décadas pasadas, en los inicios de la Bundesliga allá por los años sesenta, permite encontrar a un precursor latino que, sin publicidad ni grandes contratos, llegó para contribuir en despegue del club más laureado de la liga alemana. Blacut no solamente fue el pionero, sino que integró el equipo que en 1965 ascendió con Los Bávaros a la Bundesliga. Casi nada.

Un debut a los 15 años

La carrera deportiva de Ramiro Blacut no nació pateando una pelota en los recreos del colegio Domingo Savio, sino que empezó arriba de unos patines y jugando hockey. La historia quiso que un párroco de su instituto, amante del fútbol -y, por cierto, con muy buen ojo- lo convenciera para que integrara a la selección de la escuela. Dos años más tarde, y con apenas 14 años, el club Bolívar de La Paz fichó a este incipiente adolescente que hasta ese entonces lo hacía como lateral. “Una mañana de febrero de 1959 recibí una noticia inesperada”.

"El técnico de mayores me dijo que si me animaba a jugar, pero como puntero derecho”, recuerda Blacut de aquellos primeros años y ad porta de lo inesperado. “Era un martes y el jueves era el partido. Era la gran oportunidad que esperaba, tenía 15 años, no tenía miedo a nada y jugué”, rememora el jugador boliviano.

El jugador boliviano integró el equipo del FCB de 1965 que logró el ascenso a la Bundesliga. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Pero las sorpresas seguirían, ya que, en 1961, a sus florecientes 17 años, integró, como refuerzo transitorio, la recordada gira del club paceño Always Ready por suelo europeo. El club boliviano tenía previsto visitar un total de 12 países del viejo continente y jugar, nada menos que 27 partidos en tres meses. En aquella gira internacional -la cual fue una de las primeras que disfrutó un club del país altiplánico- Blacut pudo conocer a temprana edad los estadios de Alemania y, según recuerdan las crónicas de la época, el club boliviano enfrentó a Hertha Berlín y Hamburger SV.

A su regreso Ramiro Blacut fue convocado a la selección boliviana, aquella que ganó el histórico Sudamericano de 1963 (en una final electrizante ante Brasil y que se selló con 5-4 a favor de los locales) y con Blacut, con 19 años, como una de las figuras jóvenes a destacar.

El Bayern tras la pista de Blacut

Después de la algarabía de la Sudamericana, Blacut empacó casi inmediatamente rumbo a Alemania, pero con la idea de estudiar. Su primer destino fue la ciudad de Karlsruhe que tenía a su equipo, el Karlsruher SC, entre los 16 clubes de la recién creada Bundesliga. Entre los estudios y el fútbol, el joven jugador boliviano (tras recibir una invitación de la embajada de su país en Alemania) realizó una prueba en el club de la ciudad con buenos resultados, sin embargo, no fue posible su inscripción en el libro de pases hasta el año siguiente.

El puntero derecho boliviano fue el primer latino que vistió la camiseta del Bayern Múnich. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

En ese intervalo de tiempo, entre otoño e invierno, la joven promesa sudamericana fue invitada a conocer las instalaciones del Bayern Múnich, club que, a diferencia de hoy, por aquella época contaba con instalaciones deportivas algo exiguas.

Era la época en que jóvenes alemanes como Franz Beckenbauer o Gerd Müller entrenaban muy duro, en unos campos de baseball de las antiguas bases norteamericanas de Baviera, con el objetivo de alcanzar el primer equipo y aspirar a la categoría de la Bundesliga.

"Yo estaba estudiando ingeniería en otra ciudad. Alguien avisó en Múnich que había un campeón de América (Bolivia, 1963) en un pueblo vecino. Así que me probaron, y me llevaron", aclara hoy el ex seleccionado boliviano.

Sin embargo, la prensa de su país detalla que Ramiro Blacut en un principio regresó a Karlsruher SC (que sí estaba en la Bundesliga), desechando la opción de Los Bávaros: “El Bayern Múnich vuelve a la carga, a través de un compatriota que estaba a prueba, sólo podía hacer la prueba con Ramiro Blacut, por apoyar a su amigo, vuelve a Múnich, el amigo no queda, pero los dirigentes del Múnich lo convencen a Ramiro para que juegue en la segunda división”, reza una nota en el medio boliviano Late!.

Ramiro Blacut tuvo la oportunidad de jugar en la delantera con el mítico artillero alemán Gerd Müller. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Los amigos del boliviano

Una vez instalado en suelo bávaro y con la ilusión de hacer nuevamente historia, pero ahora con la camiseta roja del Bayern, Ramiro Blacut comienza a trabajar con el grupo y con quienes posteriormente serán ídolos máximos del club como el arquero Sepp Maier, Franz Beckenbauer o el sempiterno goleador Gerd Müller. Sin embargo, aquella época era particularmente dura para los futbolistas, ya que debían compatibilizar, en muchos casos, sus entrenamientos y partidos con algún oficio.

Por ejemplo, Sepp Maier era herrero y Gerd Müller trabajaba en una mueblería de la ciudad. Hoy aquello puede parecer insólito o digno de sabrosas anécdotas de las memorias del balompié internacional, pero era toda una realidad. El mismo Blacut lo especifica: “Unos estudiaban y jugaban, como Franz Beckenbauer y yo. Otros tenían otro trabajo, aparte del fútbol”, revela el precursor latino del Bayern.

A pesar que el compromiso y la pasión por la pelota -y por supuesto las ansias de Los Bávaros por ascender a la Bundesliga- debían conciliarse con un oficio o con los estudios, había ya desde aquella época un concepto clave en el fútbol alemán: la disciplina y el profesionalismo. "Era otro ambiente. Muy disciplinado, a pesar de las distancias con lo que hoy es el Bayern” y detalla un ejemplo del mítico arquero Sepp Maier: “Llegaba antes de su trabajo para ponerse a entrenar. Tenía el concepto del profesionalismo y la disciplina bien internalizado".

Un boliviano campeón en Alemania

En 1963 el fútbol alemán tomó una decisión fundamental: las seis ligas regionales se fusionaron en una sola competición de alto rendimiento. Aquello dio el puntapié inicial a la Bundesliga con los 16 clubes más competitivos del fútbol germano. Aunque hoy llame poderosamente la atención, el Bayern Múnich no quedó en ese selecto grupo y debió conformarse con disputar la segunda división.

El arquero Sepp Meier fue otra de las leyendas que compartió camarín con Ramiro Blacut en el Bayern Múnich. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Con el objetivo único de ascender a la primera categoría, el boliviano Ramiro Blacut se calzó por primera vez las botas para defender a Los Bávaros. Después de una dura preparación, el Bayern Múnich, encabezados en defensa por El Kaiser Beckenbauer, Blacut por la punta derecha y Gerd Müller como artillero en la delantera, comenzó a lucir sus dotes y a conquistar las primeras victorias del certamen.

El joven puntero boliviano, según destaca los registros del club, jugó en total 19 encuentros que sirvieron para que finalmente Los Bávaros lograran ascender a la élite del fútbol alemán. Aquel momento lo vivió en carne propia Ramiro Blacut en la tarde del 26 de junio de 1965, en el Olympiastadion en la capital alemana, cuando golearon sin piedad por 8-0 al Tennis Borussia Berlin.

Blacut en el recuerdo eterno del Bayern

Aquella tarde el boliviano Blacut pasó definitivamente a escribir una página trascendental en la historia del club: no solo fue el primer latinoamericano en jugar en el Bayern München, sino el primero en lanzar el grito de campeón. Tras aquel episodio, y con tan solo 21 años, Ramiro Blacut regresó a su país en 1966 para defender los colores nuevamente del Bolívar y enseñar la enorme experiencia que vivió en Alemania. Sin embargo, décadas después de aquella decisión, el exjugador del Bayern se lamenta no haber permanecido más años para poder disputar la Bundesliga. "Siempre me cuestiono el no haberme quedado más tiempo”, ya que como él mismo especificó: “El fútbol alemán, incluso en esa época más modesta, ya estaba a la vanguardia en muchos aspectos".

Su rica experiencia en Alemania posteriormente la traspasó como DT de la selección boliviana. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Formación como DT en Alemania

Pero la vida siempre trae segunda oportunidades. En 1974, ya retirado de las canchas, tomó las maletas. Voló a Alemania y se instaló en Múnich para formarse como entrenador bajo el amparo del club muniqués en calidad de practicante. Allí tuvo un profesor de auténtico lujo, el alemán Dettmar Cramer, quien esa misma temporada logró la Copa de Campeones de Europa (hoy UEFA Champions League) y al año siguiente la Copa Intercontinental.

El boliviano Blacut bebió de aquel proceso marcado por las victorias, pero su ambición y sueño iban un paso más allá. Por ello, se fue al norte de Alemania, específicamente a Colonia, donde se graduó como técnico en la Deutsche Sporthochschule, una de las principales escuela de formación deportiva del país. Aquella experiencia en Bayern y su posterior especialización fueron la base para su exitoso salto como DT en los principales clubes de Bolivia, Ecuador y para ser designado en tres ocasiones director técnico de la Selección boliviana.

Ya ha pasado más de medio siglo de aquel histórico ascenso de Los Bávaros de la mano del boliviano Ramiro Blacut, el habilidoso y rápido puntero derecho que llegó en silencio pero con las ganas que encarna siempre un pionero tras atravesar un océano en busca de la gloria. Por ello, cuando le pregunten por el primer sudamericano que vistió y triunfó con la camiseta roja del Bayern München, no olvide la respuesta: el boliviano Ramiro Blacut.