Resumen

  • Tras varios proyectos largos y exitosos, el RB Leipzig le encargó su estreno en la Bundesliga.
  • El austríaco siempre lideró equipos modestos, ahora podrá aspirar a más.
  • Se trazó metas altas: “quiero llevarlos a la Champions League”.

Una vez sentenciado el ascenso del RB Leipzig a la Bundesliga, el técnico Ralf Rangnick regresó a sus funciones como director deportivo y su primera misión fue encontrar a un sucesor que cumpliese con los requerimientos de la dirigencia. La decisión no fue tan compleja: fichó al austríaco Ralph Hasenhüttl procedente del FC Ingolstadt 04.

Al nuevo entrenador de Los Toros le precede un palmarés interesante. Tras 16 años como futbolista profesional, repartidos entre su natal Austria, Bélgica y Alemania, su carrera como adiestrador la vivió enteramente en las distintas divisiones de la Bundesliga. De hecho, es conocido como un hombre de procesos.

Así lo demostró en tres temporadas en el SpVgg Unterhaching, primero como asistente y luego como el técnico principal en la Bundesliga 3. Luego viviría un ascenso especial en el VfR Aalen a la Bundesliga 2. Allí estaría peleando en la zona media de la tabla durante sus dos temporadas en la categoría de plata.

Después de esas etapas le correspondió asumir las riendas de un FC Ingolstadt 04 inmerso entonces en una crisis de resultados. Entonces llevó al equipo de la zona de descenso en la Bundesliga 2, a un inesperado ascenso a la Bundesliga, donde además logró una permanencia bastante sólida: el undécimo lugar fue celebrado por el club, aunque el técnico decidió no renovar y enrolarse en un nuevo desafío.

Hasenhüttl contará con una plantilla unida, donde la responsabilidad de marcar goles se reparte entre varios jugadores.

 “El potencial en este club es enorme. No son muchos los equipos que tienen el potencial de pelear por títulos y la Copa. Creo que aquí podremos hacerlo sin dudas”, ha declarado a la prensa.  En efecto, el club al que llega logró afianzarse en la máxima competición en tan solo siete años. Y la llegada de Hasenhüttl responde a la aspiración de competir en lo más alto.

Tácticamente era más del 4-4-2 en la pizarra, aunque en el Ingolstadt no temió a pasar a un 4-5-1 que le sirviese más para explotar las bandas y el contragolpe. Es un estratega que tiende a estudiar mucho al rival. Eso explica el rendimiento que logró sacar de elencos que en el papel no lucían tan poderosos.

Eso sí: para que ello suceda el austríaco tendrá que imponer algo más del estilo táctico hábil y contragolpeador que mostró en Aachen e Ingolstadt. Ya en esta temporada sufrió su primer gran revés contra un enconado rival de la zona oriental del país: el SG Dynamo Dresden. “Apuntamos a un estilo de juego que no negociamos, pero fallamos en aspectos puntuales que debemos corregir cuanto antes. Nos descontrolamos después de que nos empataron”, dijo tras la derrota en los penales en la Copa Alemana.

Al menos Hasenhüttl ya tiene algo claro: “El potencial sigue estando, pero si hay algo seguro es que la temporada no será nada sencilla”. En el club se espera que el equipo empiece  la temporada embistiendo con fuerza al TSG Hoffenheim 1899, su primer rival en el torneo en el Red Bull Arena de Leipzig, escenario del gran debut en la Bundesliga.