Resumen

  • El lateral zurdo suma 60 partidos en la Bundesliga.
  • Tras una larga carrera en el ascenso de su país, despuntó en Gremio
  • Sus buenas campañas en Leverkusen le catapultaron a la selección brasileña.

Se trata de uno de los laterales izquierdos que más expectativas levanta en su natal Brasil y en Europa. Milita desde el 2014 en el Bayer 04 Leverkusen donde se ha convertido en una carta sólida del elenco que dirige Roger Schmidt. Pero tras esa continuidad actual, se esconde una historia de sacrificio.

Wendell Nascimento Borges nació en Fortaleza el 20 de julio de 1993 y pasó su infancia en Bahía. Futbolísticamente debutó en el Iraty, del campeonato Paranaense de su país, con apenas 18 años. No pasó demasiado tiempo antes de marcharse al Londrina, un elenco más fuerte del mismo certamen. Allí estuvo dos de las siguientes tres campañas, con una pasantía por el Paraná Esporte Clube en la Serie B en 2013.

 

Gracias a las destacadas actuaciones que tuvo en el ascenso de su país, más dos participaciones en las selecciones juveniles de su país, despertó el interés de Gremio de Porto Alegre, un histórico de la máxima categoría de Brasil.

 

Allí apenas jugó 30 partidos en temporada y media, siendo más que brillante su paso por la Copa Libertadores del 2014 en la que su equipo fue eliminado en los cuartos de final por San Lorenzo, a la postre campeón del certamen.

© gettyimages / Lucas Uebel

De Latinoamérica a Alemania

 

Con la Libertadores aún en curso, Wendell ya estaba en la carpeta de varios grandes de Europa, siendo el Bayer 04 Leverkusen el que ganó la pugna y se hizo con los servicios del prometedor lateral zurdo.

 

“Wendell es un gran talento que puede desempeñar un papel muy importante en nuestro equipo”, dijo entonces Rudi Völler, dirigente del cuadro de Leverkusen. “Estamos seguros de que en el Bayer seguirá la tradición de grandes jugadores brasileños que defendieron nuestros colores”, añadió.

 

Y efectivamente el jugador logró afianzarse en Alemania: 60 partidos y un gol en la Bundesliga; 84 juegos con Leverkusen en todas las competencias, el cariño de la hinchada que acude regularmente al BayArena. Parece que heredó el testigo de otro brasileño que vivió grandes momentos en este club: Zé Roberto, con quien Wendell coincidió en Gremio.

 

Sueño cumplido

 

“Fue él quien me recomendó que me mudara, tenía grandes recuerdos de este club”, señaló en su momento. “Además, cada vez me siento más adaptado a los estadios, al idioma y a la gente. Estoy muy feliz en la Bundesliga”.

 

La única tarea que le quedaba pendiente era la selección de su país. No lo tenía sencillo por estar en una demarcación en la que, históricamente, Brasil siempre tuvo extraordinarios ejecutantes.

 

Pero la convocatoria llegó. Tite, nuevo adiestrador, le dará la oportunidad contra Bolivia, el 6, y Venezuela, el 10. “Es un honor haber sido considerado por el entrenador que convirtió a Corinthians en un gigante. Hablamos y me comentó sus ideas con la selección. Creo que llegaremos en una gran forma al Mundial del 2018”, sentenció.

 

Por estos días, Wendell es pura alegría.