Su gol en la final del Mundial Brasil 2014 le dio a Alemania una noche inolvidable y a Mario Götze una página en los libros de historia del fútbol. Pero el físico siempre ha sido un obstáculo para el mediapunta alemán. Con todo, tirar la toalla nunca fue una opción. Tras su exitoso regreso a la titularidad, repasamos la resiliencia de Mario Götze.

13 de julio de 2014. Estadio de Maracaná. Minuto 113 de la final de la Copa del Mundo entre Alemania y Argentina. André Schürrle asiste para Mario Götze y... seguro que recuerdan cómo acaba el relato. La noche que Alemania logró su cuarta estrella fue la noche en que Mario Götze entró en el corazón alemán de manera directa con el gol que todo niño sueña de pequeño. Pero el joven Mario no solo ha visto la cara más alegre del fútbol, también la más amarga.

Durante toda su carrera, Götze no pudo estar con su equipo en un total de 32 ocasiones por culpa de las lesiones u otras molestias, lo que le llevó a estar de baja casi dos años en total. Götze se perdió de manera forzosa, entre Borussia Dortmund y FC Bayern München, un total de 102 encuentros. Una situación que a muchos hubiese llevado a bajar los brazos. Pero no en el caso de Götze.

Mario Götze y André Schürrle protagonizaron la jugada más importante del fútbol alemán de los últimos años. © imago / ITAR-TASS

Un historial repleto de infortunios

Si hacemos un repaso a la carrera de Götze, solo en su primera temporada como profesional, la 2010/11, estuvo prácticamente inédito en el apartado de lesiones. Únicamente se perdió un encuentro de Bundesliga por decisión técnica. Y lo que son las cosas del destino, fue precisamente ante el Bayern. Aquella temporada, que terminó además con el título del Borussia Dortmund tras años de sequía- fue también la más productiva del mediapunta alemán con seis goles y 15 asistencias.

Las cosas empezaron a ponerse difíciles en las siguientes dos campañas. El mejor futbolista del BVB de Jürgen Klopp junto a Marco Reus comenzó su calvario a partir de la Fecha 17 de aquella temporada 2011/12. Una osteítis de pubis le tuvo apartado del equipo un total de 11 partidos de la Bundesliga y en la 2012/13, problemas musculares le dejaron sin poder disputar la final de la UEFA Champions League ante el Bayern, además de los últimos encuentros de la temporada en Bundesliga.

A pesar de todo, Götze firmó buenos números en ambas campañas, los cuales le valieron para fichar por el campeón del triplete. Su paso por Múnich estuvo marcado por la confianza que depositó en él Pep Guardiola pero también por el descenso paulatino en cuanto al rendimiento individual que culminó de la peor forma posible para Götze en su última temporada como jugador del Bayern, la 2015/16: una rotura muscular en el abductor que le mantuvo de baja cinco meses.

Jürgen Klopp fue el responsable de que Mario Götze debutase en la Bundesliga y jugase su mejor fútbol. © imago / Team 2

Vuelta a Dortmund... de menos a más

El regreso al club donde mejor nivel mostró se presumía feliz en muchos sentidos para Götze pero la mala suerte volvió a cruzarse en su camino, esta vez con un desorden metabólico que le fue diagnosticado cuando se recuperaba de problemas musculares y le dejó en el dique seco desde febrero de 2017 hasta agosto del mismo año. Pero la pasada temporada, una rotura parcial en los ligamentos inferior y superior de su tobillo derecho le dejó fuera otra serie de partidos, no permitiéndole alcanzar su mejor nivel en Dortmund.

Todo parece haber cambiado con la llegada de Lucien Favre al banquillo del BVB. A lo largo de su carrera como entrenador, son varios los juveniles y los establecidos que se han beneficiado del trabajo de Favre. Ahora, con Götze, parece haber palabras de aliento, recomendaciones tácticas y algo sumamente importante para su estilo de juego como es la libertad sobre el campo, cortesía del sistema actual del BVB, que le da rienda suelta a un jugador que le encanta ser impredecible.

Si bien el inicio de campaña de Mario comenzó lento, no viendo acción hasta la Fecha 7 ante el FC Augsburg, una vez que regresó a las canchas no demoró en dejar su huella en el marcador, anotando el gol que daba el empate a su equipo apenas siete minutos después de ingresar al campo.

Lucien Favre es el gran artífice del buen momento que vive Mario Götze en el Borussia Dortmund. © imago

Engranando con el trío letal del BVB

Dicha fórmula se repetiría en la Fecha 9, ante el Hertha BSC. Pero esta vez, el mediocampista sería titular. Y alos 27 minutos volvió a aparecer para ser decisivo con una asistencia a Jadon Sancho para abrir el marcador del encuentro. Dicho gol permitiría nuevamente asegurarle puntos al BVB, en esta ocasión tras un empate a dos.

Como si el trío de Sancho-Reus-Alcácer no fuera lo suficientemente venenoso, y el cuarto mosquetero que también intimida a cualquier rival, Christian Pulisic, hay ahora un Götze que se asocia de maravilla con sus compañeros de ataque.

Su segunda participación goleadora fue con Sancho y su asociación con Marco Reus se extiende más allá de lo futbolístico, siendo ambos grandes amigos fuera de la cancha. Con Alcácer, las cosas no demorarán en producir goles, dado que uno es un nato asistente y el otro un goleador peligrosísimo. Además de una asociación incipiente que surge desde la retaguardia, junto a un Achraf Hakimi también a la alza, cayó el tanto marcado por Mario.

Más que colegas, amigos. Reus y Götze son pilar de apoyo mutuo dentro y fuera del campo. © gettyimages / Lars Baron

La capacidad para superar adversidades y brillar una y otra vez ha sido siempre uno de los rasgos distintivos del héroe alemán de 2014. La temporada actual de la Bundesliga es un buen ejemplo de ello. De la mano de Lucien Favre, Götze ha recuperado de nuevo su mejor fútbol. Ha vuelto a enseñar aquello que lo llevó a triunfar junto a Jürgen Klopp y que le valió su fichaje por el Bayern de Guardiola. El mejor Götze, el Götze que disfruta sobre la cancha y hace disfrutar a sus compañeros, está de vuelta. Y eso es un motivo de alegría.