No existe campeonato donde se potencie más la versatilidad de sus futbolistas que la Bundesliga. Los técnicos del campeonato alemán apuestan por la flexibilidad táctica y no dejan de sorprender con cambios posicionales de sus jugadores que enriquecen el juego.

Si hay algo apreciado en el mundo de los entrenadores es el hecho de poder contar con jugadores versátiles. Lo apretado del calendario, lleno de partidos en diferentes competiciones, hacen que los DT tengan en ciertos momentos que buscar soluciones ante la adversidad. Y en muchas ocasiones, estos cambios de posición de determinados futbolistas acaban convirtiéndose en un éxito rotundo. Vayamos con algunos ejemplos de la presente temporada.

Marco Reus, de extremo a falso nueve

Lucien Favre llegó a Dortmund y se reencontró con Marco Reus, al que ya conocía de su exitosa etapa en el Borussia Mönchengladbach. Consciente de su facilidad anotadora, el técnico suizo no dudó en adelantar la posición de Reus a lugares más cercanas al área rival. Desde entonces, el internacional alemán está logrando sus mejores registros como profesional. En las siete primeras fechas, el delantero ya ha anotado cuatro tantos y repartido tres asistencias. Un líder al que Favre ha sabido reconvertir, dándole libertad en el frente de ataque con lo que potencia su capacidad goleadora y su gran juego asociativo.

Mitchell Weiser, de extremo a lateral

Formado en la cantera del FC Köln, Mitchell Weiser siempre destacó por su velocidad como extremo. El Bayern le echó el ojo y lo fichó para su segundo equipo. Debutó en la Bundesliga de la mano de Pep Guardiola, quien lo utilizó como chico para todo: extremo, interior, y por primera vez en su carrera como lateral. Su falta de minutos en el gigante alemán hizo que llegara al Hertha BSC. Fue allí donde el bueno de Weiser se afianzó en el lateral derecho, pese a sus comienzo como extremo de la mano de Pál Dárdai. Su buena actuación en la pasada temporada llamaron la atención del Bayer 04 Leverkusen, quien lo fichó el pasado verano. Heiko Herrlich le ha dado confianza y, tras la marcha de Henrichs al fútbol francés, se ha hecho el dueño absoluto en el lateral derecho, desde donde ha marcado un gol y dado una asistencia en la presente temporada.

Mitchell Weisser es un ejemplo de extremo reconvertido a lateral. El nuevo defensor del Bayer 04 Leverkusen está respondiendo con asistencias y goles en esta temporada. © gettyimages / Lars Baron

Filip Kostic, de extremo a carrilero

Kostic llegó a la Bundesliga de la mano del VfB Stuttgart en la temporada 2014/15. Dos temporadas con Los Suabos y otras dos en las filas del Hamburger SV en las que siempre destacó como interior o extremo izquierdo y en algunas ocasiones llegó a jugar en el costado opuesto a pierna cambiada. Con el descenso del Dinosaurio, el Eintracht Frankfurt echó sus redes sobre el internacional serbio y el nuevo técnico, Adi Hütter, le entregó toda la banda izquierda. Filip se desenvuelve como carrilero zurdo por delante de la defensa de tres. Hasta la fecha, ha disputado todos los partidos de liga y ya ha dado dos asistencias.

Filip Kostic se ha hecho el amo y señor del carril izquierdo en el sistema táctico de Adi Hütter en el Eintracht Frankfurt. © imago / Jan Huebner

Mc Kennie, de mediocentro defensivo a ofensivo

Weston Mc Kennie llegó a los 18 años desde los EE.UU. al FC Schalke 04 en la temporada 2016/17. La primera temporada en el fútbol alemán Mckennie la pasó en el sub-19 del conjunto minero, donde habitualmente fue utilizado en la posición de mediocentro defensivo. Con la llegada de Tedesco, Weston dio el salto definitivo al primer equipo. Ya en la temporada pasada, disputó un total de 22 partidos de Bundesliga, la mayoría de ellos como mediocentro, pero no pudo participar directamente en ningún gol. Todo cambió en la actual campaña. Tedesco, viendo el despliegue físico del jugador, ha adelantado unos metros su posición en el campo y lo ha convertido en un box to box. Mc Kennie se ha soltado y ya suma dos goles y una asistencia entre liga y Champions.

Weston Mc Kennie ha adelantado su posición en la cancha en esta temporada y está sorprendiendo con goles y asistencias para el Schalke. © gettyimages / Dean Mouhtaropoulos

Los casos de Lahm y Kimmich

En los pasados años hubo cambios de posición que llamaron poderosamente la atención del mundo futbolístico. Uno de los que más repercusión mediática tuvo fue la adaptación de todo una leyenda del fútbol alemán como Philipp Lahm con la llegada de Pep Guardiola. El técnico catalán aprovechó la inteligencia táctica del hasta entonces lateral para situarlo en el centro del campo, bien como mediocentro o como interior. El campeón del mundo se descubrió como un excelente centrocampista y cumplió con creces en su nueva posición.

Poco después, Joshua Kimmich hizo el paso inverso: de mediocentro pasó al puesto de lateral derecho, e incluso disputó algún partido como central. Guardiola quedó sorprendido por la gran inteligencia del joven alemán, por su excelente técnica y su gran despliegue físico. Por lo tanto, no dudó en buscarle una nueva ubicación en la cancha. Kimmich no solo se adaptó a su nuevo puesto, sino que se convirtió en uno de los laterales con más presencia en ataque del campeonato. Su buen hacer como lateral le abrió las puertas de la selección alemana, donde ha sustituido a su excompañero Lahm en el carril derecho. En los últimos compromisos de la selección alemana, Joachim Löw, lo ha devuelto a su posición original como mediocentro y Kimmich cuajó notables actuaciones. Todo un ejemplo de versatilidad en el campo.

Kimmich y Lahm se convirtieron en dos claros ejemplos de jugadores que cambiaron su posición habitual en el campo y mejoraron su rendimiento de forma sorprendente. © gettyimages / Alex Grimm

Kramaric, un delantero con alma de (polifacético) mediocampista

El caso de Andrej Kramaric sigue también las tendencias de reubicación. Cuando el croata llegó al Hoffenheim en la segunda vuelta de la 2015/16, cedido por el Leicester (el TSG decidió adquirirlo en propiedad en julio de 2016), vino con la etiqueta de delantero centro. Así ejerció en la 2015/16 de forma abrumadora, con 18 partidos oficiales de delantero puro y dos como extremo. Sin embargo, en las últimas tres temporadas ha retrasado su posición, con mayor o menor incidencia. En la 2016/17 ya disputó 13 partidos como mediapunta o centrocampista ofensivo y cuatro como extremo, con 19 apariciones como ‘9’. En la 2017/18 la tendencia se repitió, con 19 partidos de delantero centro, 14 como mediapunta/centrocampista ofensivo y ocho como extremo. En la actual campaña superan sus actuaciones como mediocampista (tres de extremo y tres de mediocentro ofensivo) a las de punta (tres).

¿Los motivos? Su estilo de juego. Su rapidez y el hecho de que no es un jugador alto (1,77 m) le facilitan que se cuele entre los rivales cuando llega desde atrás. Además, aprovecha su condición de diestro para jugar a banda cambiada y caer hacia el centro cuando ejerce de extremo izquierdo.