El colombiano no ha necesitado de periodo de adaptación en la Bundesliga para demostrar sus cualidades como futbolista. Con Jupp Heynckes en el banquillo, James retrasó su posición para estar más en contacto con el balón y se tornó clave para el campeón alemán.

A principios de julio del 2017, el mercado de fichajes estallaba con la noticia de que el colombiano James Rodríguez se convertía en nuevo jugador del Bayern Múnich por dos temporadas, cedido desde el Real Madrid con opción de compra. El talentoso mediocampista llegó por pedido del entrenador italiano Carlo Ancelotti, pero también se adaptó de maravillas a los planes del experimentado DT alemán Jupp Heynckes.

Fue una gran temporada para el jugador de 26 años ya que, aunque se le asignó un rol más cerca de la gestación y de la recuperación que de la finalización, pudo anotar varios goles y dar varias asistencias para contribuir con la sexta consagración consecutiva del Bayern Múnich en la Bundesliga. Ha jugado 22 partidos (18 como titular), en los que ha repartido 11 asistencias y ha convertido siete goles: ante Schalke 04, RB Leipzig, Bayer Leverkusen, Borussia Dortmund (lo que muestra que anotó ante rivales importantes), Mainz 05, Colonia y en la Fecha 29 ante el FC Augsburgo, para sellar el título. Su aporte para que su equipo logre el campeonato fue mayúsculo y eso lo convierte en uno de los jugadores claves de la campaña.

AL DETALLE: El aporte de James Rodríguez al título del FC Bayern