Resumen

  • Un club de seguidores del Hertha Berlin visita el Olympiastadion de la capital alemana.
  • El ambiente, el recibimiento y la calidez del fútbol alemán es lo que más recuerdan los visitantes.
  • La afición de la Bundesliga no conoce fronteras ni límites, como esta peña lo demuestra.

Con estrellas internacionales, estadios a reventar, una liga competitiva y goles a granel, es difícil no sentir una atracción por la Bundesliga. Varios hinchas ingleses hacen el peregrinaje a la casa del equipo de sus amores, el Hertha Berlin.

“El fútbol alemán superó a los demás”, confiesa Chris, fundador de la primera peña del Hertha BSC en tierras británicas. La afición de cerca de una treintena de ingleses de Liverpool, Londres y Leicester no es precisamente un equipo cuyo estadio esté a la vuelta de la esquina. Pero la pasión es así: nos lleva a hacer cosas que, por otras causas, normalmente pensaríamos dos veces en hacer. En el caso de ellos, el club de la capital alemana vale la distancia y los periplos.

“En el 2010 visitamos el Olympiastadion por primera vez, y nos impresionó con su historia y su atmósfera. Así de sencillo. Nos quedamos boquiabiertos”, admite Chris. En la más reciente visita de varios miembros del club de seguidores, tuvieron el gusto de ver a los locales ganar un duro encuentro contra el Borussia Dortmund.

Para otro seguidor, Jack, el recinto es apenas un lugar donde la magia ocurre. “Es toda una experiencia. Las banderas, el estadio, todo es precioso.”

El fútbol alemán gana adeptos cada día, gracias a una excelente combinación de fútbol de alto octanaje, aficiones apasionadas, estadios monumentales y un producto que, por donde se le mire, solo tiene puntos a favor. Así como Chris y el resto de hinchas ingleses del Hertha BSC, la afición de la Bundesliga está esparcida por el planeta, lista para cantar, aupar y, como muchas veces es el caso, celebrar un espectacular partido de Fussball.