Resumen

  • Las mascotas son la sal de los partidos de Bundesliga, marcando el clima del estadio.
  • Cada día de partido, la mascota del equipo local vive tres horas de pura adrenalina.
  • Erwin, tomando el nombre de una ex gloria del club, anima cada partido del Schalke.

Con más de dos metros de altura, una enorme nariz y una gran camiseta azul, la mascota de los Mineros es la gran protagonista de cada encuentro en Gelsenkirchen. ¡Así es como lo viven!

La Bundesliga tiene cosas que la distinguen, como sus hinchas, sus partidos emocionantes, la tradición de los clubes... Y las mascotas. Ellos son parte fundamental de cada partido, interactuando con los fanáticos, jugadores y hasta cumpliendo tareas de Marketing, con los auspiciantes. ¿Qué hace una mascota durante un partido? Bundesliga en Español vivió un día junto a Erwin, la mascota del FC Schalke 04.

Las tareas comienzan junto al también célebre Dirk Oberschulte Beckmann, la voz del estadio, junto con quien realiza, por ejemplo, un anuncio en vivo para un grupo de fanáticos del Schalke que los están siguiendo en los Estados Unidos. Minutos más tarde, llegará la bienvenida a los miles y miles de hinchas vestidos de azul, que comienza a encender el clima, una hora antes del pitazo inicial.

Los jugadores de ambos equipos salen a hacer los ejercicios de calentamiento en el campo de juego.  Nadie está autorizado a molestarlos ni a pisar el campo de juego en ese momento. Bueno, nadie excepto Erwin. En un momento de tensión y concentración, su función es la de distender a todo el mundo, y mantener el clima de fiesta.

Diez minutos antes, todos a los vestuarios, a prepararse para un gran partido. Esto también incluye a la mascota del club. Este enorme hombre vestido de azul, que toma el nombre de pila de una de las glorias históricas del equipo, volverá a salir al campo de juego detrás de los jugadores, agitando una bandera con los colores de sus amores. Como un privilegiado, es el único que puede entrar hasta la mitad de la cancha, para la foto oficial, junto con el equipo.

Erwin (fondo, dcha.) vive la emoción desde el mismísimo borde del campo, haciendo su apoyo a Los Mineros evidente y necesario. © gettyimages / Stuart Franklin

Un hincha más

Como todas las mascotas, Erwin vivirá cada tiempo detrás del arquero del equipo rival. El objetivo es estar bien cerca de los goles de los Mineros, cuando se produzcan. Durante el encuentro es uno más de ellos. Desde pedir una falta hasta pararse en un cartel de publicidad y agitar la bandera de cara a la tribuna, para arengar a la masa... Las mascotas son hinchas y lo viven intensamente.

En el entretiempo, muchos clubes de la Bundesliga han tomado el modelo estadounidense de organizar espectáculos para entretener al público. Con el auspicio de la cerveza que esponsorea al club, Erwin se para en el arco, como si fuera Ralph Fährmann, para atajar penales de algunos hinchas, invitados por la empresa.

En el segundo tiempo, cuando el equipo ataca hacia el arco de la Nordkurve, Erwin lo vive junto a los hinchas más ruidosos, participando de las coreografías, junto a quienes hacen sonar los bombos, una y otra vez, sin parar.

De repente... ¡Gol del Schalke! Los jugadores corren a la esquina a celebrar y Erwin, sin controlar su impulso, salta al campo a celebrar con ellos. Es un hincha más, con algunos privilegios. Si el equipo gana, terminará lanzándose de panza hacia el banco de suplentes, como si fuera un jugador. Si el resultado es adverso, se irá al vestuario, mirando al suelo, tal como lo viven más de 40 mil personas.

Así transcurren tres horas a pura adrenalina para estos personajes, que los días de partido, se transforman en los directores de una orquesta que suena muy afinada...