Resumen

  • El carismático goleador cumple 250 partidos de Bundesliga con el FC Bayern München.
  • Producto de la cantera Bávara, Müller es rostro del club e incluso la selección de Alemania.
  • Goles, bromas, compromiso y lealtad, palabras que describen a un ídolo de la afición.

No todos los días se alcanza un número redondo de partidos disputados, mucho menos cuando se trata de 250 encuentros. Pero para una figura ya emblemática como lo es Thomas Müller, supone una marca que era inevitable. El alma del FC Bayern München celebra su logro.

Philipp Lahm será el capitán, Manuel Neuer la garantía bajo los tres postes. Pero Thomas Müller es quien imprime el sello particular del fútbol practicado en el Bayern München. Oriundo de Baviera y producto de la cantera del FCB, el jugador refleja mucho más de lo que sus impresionantes registros señalan. Müller es prueba viva que el espíritu bávaro sigue existiendo en un equipo cada vez más internacional.

Un sentido del humor innegable, una entrega sólida en cada encuentro y la convicción de que ser el mejor, todas características de su equipo también, son la carta de presentación del más reciente miembro del club de los 250 partidos de Bundesliga.

Thomas Müller es un símbolo del fútbol alemán que a pesar de los logros aún tiene mucho para ofrecer. © gettyimages / Matthias Hangst

Un bromista con el gol entre ceja y ceja

Sus compañeros de equipo disfrutan y padecen de las bromas de Müller, así como también ven con buenos ojos la manera en la que el alemán se ha convertido en una pieza fundamental en el éxito del Bayern. En los 249 partidos antes de su hito, marcó 92 goles y asistió en 93 más. 185 goles Bávaros con la estampa del más bávaro de ellos.

Desde su debut en el 2008, Thomas Müller ha gozado de todas las ventajas que su increíble capacidad de producir buen juego le otorga. Inmediatamente, el haber ascendido desde las divisiones juveniles lo convirtió en uno de los más estimados por la afición. Una personalidad eléctrica, así como un olfato y percepción del juego únicos, solo han cementado la reputación del hoy día líder anímico de un club y una selección que comparten el ser protagonistas y favoritos. Nunca sobra el carácter de un bávaro.

¡Servus Thomas!