Resumen

  • Los jugadores experimentados ganaron el pulso a los talentos emergentes esta temporada.
  • Carlo Ancelotti apostó por un 4-3-3 clásico.
  • El triángulo Alonso-Vidal-Thiago fue una de las claves de este nuevo título.

La llegada de Carlo Ancelotti al banquillo del FC Bayern München presentó al técnico italiano con el reto de extender una dinastía de éxitos en el Allianz Arena. ¿Cómo se forjó desde la pizarra táctica la quinta corona al hilo del cuadro Bávaro?

A pesar de contar con varias jóvenes estrellas en su plantilla, el estratega italiano se decantó por dejar que el rendimiento en la cancha sea el factor principal a la hora de definir el once abridor de su equipo. Si bien jugadores como Renato Sanches y Joshua Kimmich tuvieron oportunidades al inicio de la temporada, los más experimentados como Arjen Robben, Franck Ribéry y Xabi Alonso fueron los pilares del plantel.

Ancelotti apostó habitualmente por el 4-3-3 clásico esta temporada, con un triángulo invertido en la zona medular, empleando un mediocampista defensivo (normalmente Xabi Alonso), uno con vocación para correr de área a área (Arturo Vidal) y uno puramente creativo (Thiago). Adelante, la dupla Róbbery (Arjen Robben y Franck Ribéry) se ocupó de cubrir las bandas con perfiles invertidos para facilitarles el remate al arco. Es decir, el zurdo Robben jugó por el flanco derecho para priorizar su ángulo de disparo a la posibilidad de tirar centros.

En el centro de la delantera, Robert Lewandowski fue indiscutible. El polaco igualó su marca goleadora de la temporada pasada con 30 tantos y aún tiene una fecha por delante para seguir explotando las oportunidades que la plataforma del Bayern le provee.

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