¿Cómo se llega a ser futbolista profesional en la Bundesliga? Aquí le contamos cuáles son los diferentes caminos que han tomado las estrellas de la liga alemana para convertirse en jugadores profesionales. Una buena lectura para todos aquellos que sueñan con ser futbolistas y quizás llegar al fútbol de Alemania.

¿Quién no ha soñado con dedicarse al fútbol? ¿Qué niño no ha fantaseado con ser el ídolo del primer equipo de su club favorito? Ser futbolista profesional no es nada sencillo, requiere una cuota de talento, mucha constancia e incluso algo de fortuna.

Sin embargo es un constante anhelo juvenil que también puede hacerse realidad en Alemania, donde la pasión de su gente por el fútbol despierta ilusiones.

Para llegar a jugar en la Bundesliga, existen varios caminos. Hay quienes ingresan de pequeños en las categorías menores de los clubes y escalan hasta el primer equipo, como lo hizo Thomas Müller en el Bayern Múnich o Mario Götze en el Borussia Dortmund. Otros que son captados por ojeadores y terminan de desarrollarse en el fútbol alemán, como le sucedió al argentino Santiago Ascacíbar en el VfB Stuttgart. O también están los jugadores que demuestran su calidad en el fútbol europeo y, como en el caso de James Rodríguez, llegan a la liga germana para dar un salto de calidad. Aquí le presentamos seis alternativas para convertirse en jugador profesional en Alemania:

1. De la cantera al primer equipo. Viaje directo

Muchos jugadores que se han convertido en profesionales y son estrellas de la Bundesliga, han dado sus primeros pasos entre los 9 y los 12 años, ingresando en las academias de clubes como el FC Bayern München, Borussia Dortmund, FC Schalke 04 o Bayer 04 Leverkusen, por nombrar algunas. Una de las figuras más emblemáticas que ha tomado este camino es Thomas Müller, quien se ha formado íntegramente en la cantera de Los Bávaros, a la que llegó cuando tenía 10 años, en el 2000.

Antes de convertirse en el Raumdeuter del Bayern Múnich fue un niño oriundo de Weilheim (Baviera), que viajó 50 kilómetros para fichar por el club más importante de su estado y del país. Se abrió paso en las juveniles, fue subcampeón de la Bundesliga Sub 19 en 2007,y se unió al equipo filial en marzo de 2008.

Fue Jürgen Klinsmann quien lo introdujo poco a poco en el primer equipo, pero Louis van Gaal se encargó de instalarlo definitivamente en la élite.

El artillero alemán se formó integramente en las canteras del FC Bayern München. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA / Simon Hofmann

Müller y otros jugadores, que han recorrido ese camino desde que era niños deseosos de triunfar en el fútbol, se vieron favorecidos por la revolución iniciada a fines de los ‘90 por la Federación Alemana de Fútbol, que creó más de 120 centros regionales de entrenamiento a lo largo del país para que ningún juvenil estuviera a más de 25 kilómetros de distancia de una red centralizada de detección.

Todos los clubes fueron conminados a invertir dinero en el desarrollo del fútbol infantil y juvenil. Luego, en 2003, se creó la Bundesliga Sub-19, un torneo nacional dividido en tres regiones para que compitan en un ambiente más emparentado con la élite.

Así fue la reforma que cambió el fútbol alemán

2. De la cantera al primer equipo. Viaje con escalas

No todos los jugadores pueden jactarse de haberse ganado un lugar en el primer equipo de su club formativo llegando directamente de las categorías juveniles.

De hecho, es común que algunos jugadores sean cedidos o fichen por otros equipos de menor calibre para sumar más experiencia y regresar mucho más experimentados, listos para la alta competencia. Ese es el camino recorrido, por ejemplo, por Marco Reus, quien tiene una gran historia de superación.

Reus, nacido en Dortmund, empezó a jugar al fútbol las categorías infantiles del Borussia Dortmund con solamente 6 años. Estuvo una década en Los Negriamarillos pero luego se unió al Rot Weiss Ahlen, donde comenzó a perfeccionarse. Se convirtió en una de las figuras de la tercera división y colaboró para que su equipo logre el ascenso a la Bundesliga 2, donde con 19 años jugó 27 partidos.

Reus se convirtió en futbolista profesional con la camiseta del Borussia Möngengladbach. © gettyimages / SASCHA SCHUERMANN/AFP

Su calidad empezaba a ser cada vez más notoria y llamó la atención de varios clubes de la máxima categoría. Fue el Borussia Mönchengladbach el que decidió ficharlo y convertirlo en futbolista profesional.

Tras cuatro temporadas en el Gladbach, y luego de haberse matriculado como figura por compartir equipo con el venezolano Juan Arango, el Borussia Dortmund lo fichó de nuevo y fue en el club de sus amores donde Marco Reus finalmente se dio a conocer como estrella de clase mundial y donde se ganó un lugar en la selección alemana.

3. Los buscadores de fortuna que aprovechan sus chances

A estos casos frecuentes se le suma uno más atípico. Hay jugadores que han llegado a ser profesionales porque lograron imponer su talento en los momentos justos, tomaron las decisiones correctas, apostaron a cumplir su sueño y tuvieron esa pizca de fortuna que empuja para concretar las fantasías. Uno de ellos es el estadounidense Weston McKennie, nacido en Texas, quien se enamoró del fútbol en Alemania y peleó por jugar en la Bundesliga.

McKennie vivió tres años en Alemania cuando era pequeño porque su papá estaba por aquella época estacionado transitoriamente en una base militar de Estados Unidos. Dio sus primeros pasos en el FC Phönix Otterbach cuando tenía sólo 6 años. Luego regresó junto a su familia a los Estados Unidos pero eso no lo alejó del fútbol. Jugó en la Universidad de Virginia y también en las categorías menores del FC Dallas, mientras representaba a la selecciones juveniles de los Estados Unidos.

Al igual que Christian Pulisic, quien desembarcó en el BVB con 16 años y pulió sus cualidades en tierras germanas, McKennie también llegó a la región del Ruhr para progresar pero en su caso fichó por el Schalke 04.

Curiosamente, Mc Kennie podría haber acabado jugando fútbol americano. © imago

Tiene contrato con Los Mineros hasta 2022 y se nota que Domenico Tedesco lo tiene en buena consideración, ya que lo ha aprovechado como mediocentro y en algunos amistosos lo probó como integrante de una defensa de tres hombres.

Podría decirse que Weston McKennie, quien tuvo chances de hacer carrera en su país, edificó su propia suerte y llegado el momento de tomar importantes decisiones optó por la oportunidad de regresar al país donde aprendió a jugar y aceptó ingresar por la puerta que le abrió el Schalke 04 para ser profesional en la liga alemana.

4. Ser captado por un ojeador internacional

Hay más caminos viables para convertirse en futbolista profesional de la Bundesliga y algunos de ellos están lejos de las categorías infantiles germanas. Existen ejemplos de jugadores de otras partes del mundo que son detectados por los ojeadores de los clubes alemanes y eligen trasladarse hacia Alemania para tener posibilidades más concretas de llegar a la élite.

El talento joven es uno de los recursos más valorados en la liga alemana y muchos jugadores llegan a edades tempranas desde otras partes del mundo porque saben que en el hogar de la Bundesliga se aprecia mucho la juventud y se apoyan carreras prometedoras premiándolas con multiples oportunidades de crecer profesionalmente.

Así sucedió con Sergio Gómez, juvenil español que al debutar en la Bundesliga se convirtió en el futbolista latino más joven en la historia de la élite germana. Llegó proveniente del equipo filial del FC Barcelona y se convirtió en profesional en Alemania.

La Bundesliga sigue formando a las estrellas del futuro

La joven promesa española llegó a Dortmund para entrenar en el primer equipo y disputar partidos mayormente en el Sub-19, pero Los Negriamarillos son uno de los tantos clubes alemanes que gustan de foguear a los juveniles y por eso ya tuvo su primera experiencia como profesional.

El español es el futbolista latino más joven en debutar en la Bundesliga. © imago / DeFodi

Sergio Gómez decidió emigrar del FC Barcelona al fútbol alemán para poder contar con posibilidades más nítidas de jugar de forma profesional: "La Bundesliga es una liga muy fuerte y el Dortmund apuesta mucho por los jóvenes. Creo que tienen un equipo de futuro y por eso me decidí a venir a aquí", le confesó a Bundesliga en Español.

5. Ser reclutado como promesa para perfeccionarse en la Bundesliga

Los scoutings no sólo utilizan sus radares para captar jugadores en etapa de formación y convertirlos en profesionales. En Alemania también cabe la chance de que un club reclute a un jugador profesional con un amplio margen de mejora y mucha proyección.

El mejor ejemplo para graficar este paradigma es el del argentino Santiago Ascacíbar, un mediocentro defensivo que se consolidó al llegar al VfB Stuttgart.

Este futbolista argentino ya tenía varios partidos jugados en Estudiantes de La Plata, su club de formación. Había participado de casi 50 partidos a nivel local y otros 20 a nivel internacional entre competiciones continentales de clubes y torneos internacionales con la selección juvenil de Argentina.

El argentino aterrizó en la Bundesliga en la pasada temporada, que cerró con muy buen rendimiento. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Pero Ascacíbar fue visto por los ojeadores de Los Suabos y no dudaron en apostar por él para convertirlo en un jugador de élite europea. Tuvo una primera temporada muy intensa, con muchas participación y tomando grandes responsabilidades, pero le sirvió para completar su maduración. Hace poco fue convocado a la Selección Argentina y ya se perfila como uno de los jugadores que va a renovar el combinado nacional albiceleste.

6. Las figuras de Europa que se convierten en estrellas en Alemania

Por último, existen también jugadores que han llegado a jugar a la Bundesliga siendo profesionales consagrados, ganadores de varios títulos y expertos en afrontar compromisos en la élite, pero con la intención de darle un meyor aire a su trayectoria y encontrar un sitio donde dar un salto de progreso y un espacio donde exhibir la plenitud de su calidad.

El colombiano James Rodríguez es uno de los máximos exponentes de esta vía futbolística. Tras su paso por el Real Madrid, a donde había llegado como Bota de Oro de la Copa Mundial de la FIFA 2014, le dio un nuevo giro a su carrera en el FC Bayern München, donde se consolidó no solo como una de las grandes estrellas del equipo, también como una gran figura internacional al que sus admiradores vieron jugar con regularidad, lo que les permitió disfrutar cada semana de su excepcional talento.

Si bien su experiencia en Europa ya era extensa antes de llegar a la Bundesliga, porque también vistió las camisetas del FC Porto y del AS Mónaco, es en Alemania donde constantemente puede verse todo el esplendor del mediocampista colombiano.

Los retos y objetivos de James Rodríguez en la temporada 2018/2019 de la Bundesliga

El jugador colombiano volvió a jugar su mejor fútbol al llegar a Alemania. © DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Desde su arribo, James fue paulatinamente convirtiéndose en una figura de Los Bávaros y del fútbol alemán en su campaña de estreno, brillando bajo las órdenes de Jupp Heynckes, quien explotó al máximo su lectura de juego, su velocidad y la precisión de su zurda.

Sus 11 asistencias y siete goles en su primer curso han sido uno de sus mejores registros en su trayectoria europea, por lo que queda demostrado que James tomó la vía correcta, la misma que discurre un delantero como Paco Alcacer, quien vino desde el FC Barcelona a Alemania. El colombiano y el español optaron por dar el salto para destacar aún mucho más que en el pasado, una de las tantas formas que existe para ser futbolista profesional en la Bundesliga.