El equipo de Jhon Córdoba, Claudio Pizarro y Jorge Meré sigue siendo colista pero ha dado un verdadero golpe sobre la mesa. Después de vencer a domicilio al RB Leipzig en la Fecha 24, el Colonia ha alcanzado al penúltimo lugar (Hamburgo) y está a siete puntos del puesto de la promoción.

Forzando la fraseología popular, “el contexto es el rey”. A priori podría tacharse de inconsciente a cualquier equipo que sueñe con la permanencia cuando es último en la tabla desde la Fecha 3, solo presenta cuatro triunfos –dos en casa y dos fuera– y cinco empates en 24 jornadas de liga y con una diferencia de goles de -21.

Sin embargo, los vientos en Colonia soplan preocupados… pero bañados con un inconfundible aroma a esperanza. No hay que olvidar que el equipo no logró ningún triunfo en las primeras 16 jornadas pero que en el año 2018 engarzó tres seguidos, algo que desde mayo de 2011 no lograba.

La épica remontada en casa del RB Leipzig le permite a la afición de Los Chivatos seguir soñando con el milagro, no era un resultado esperado y más cuando el partido empezó a favor del cuadro de Hasenhüttl. Es un triunfo que revitaliza las esperanzas ya que el ánimo había venido a menos ya que en las últimas cuatro fechas habían cosechado dos derrotas y dos empates.

Con estos tres puntos El Colonia ha fulminado la tremenda distancia que le separaba de sus vecinos más inmediatos y se ha reenganchado completamente a la lucha por evitar el descenso. Aunque continúa en la última posición ha alcanzado al Hamburgo con 17 puntos, lo único que los deja en el último peldaño es la mejor diferencia de goles del Dinosaurio. Pero ahora no debe dejar ir puntos en casa y mantener un ritmo endiablado hasta la última fecha, porque está a siete puntos de distancia del puesto 16 que por el momento le pertenece al Mainz y que significaria jugar por la promoción.

Un sueño al alcance de la mano… que se puede disipar ante el menor signo de flaqueza.

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