Resumen

  • El Mall of Fame en un centro comercial de Bremen acogerá la silueta de sus manos en bronce.
  • El próximo 21 de noviembre será la ceremonia oficial.
  • El vínculo entre Claudio Pizarro y Bremen arrancó en 1999… y aún continúa.

Claudio Pizarro ha forjado una estrecha relación con la ciudad de Bremen y no sólo en el plano futbolístico. Prueba de ello es que forma parte del selecto grupo de personalidades que tienen un hueco reservado en el Mall of Fame de Bremen. Lo contamos en Bundesliga en Español.

No hacen falta presentaciones. Sus logros abruman: Máximo goleador en activo de la Bundesliga (190 goles); máximo goleador de la historia del Werder Bremen con 103 goles; jugador extranjero con el mayor número de partidos disputados en Bundesliga (411); único jugador de la historia de la Bundesliga que ha marcado más de 80 goles con dos clubes distintos (103 con Los Verdiblancos y 87 con el FC Bayern München)... ¡y ahora tendrá la huella de sus manos en bronce en Bremen!

Un prestigioso centro comercial en el casco antiguo de Bremen, el Lloyd Passage, ha decidido fichar al Bombardero de los Andes. Este miércoles estampó Claudio Pizarro la silueta de sus manos en un molde de yeso, de modo que el próximo 21 de noviembre estará lista su huella -en bronce- para la ceremonia oficial, a la que acudirá el propio Pizarro y que incluirá una jornada especial para los aficionados del Werder en dicho centro comercial.

Sus huellas se incluirán en un Mall of Fame de aproximadamente 250 metros de largo y que es frecuentado por cerca de 30.000 visitantes al día, en el que desde 2003 han dejado su firma 21 personalidades con un fuerte vínculo con la ciudad. Todo un honor para el peruano, como para la ciudad de Bremen.

Claudio Pizarro y el Werder Bremen se encontraron en 1999, cuando fichó por Los Verdiblancos procedente del Alianza de Lima peruano, y desde que llegó, entró en la historia del club gracias a sus magníficas aportaciones. Sus capítulos en el Chelsea FC y FC Bayern München le valieron para terminar de convertirse en una leyenda, y tras su último regreso a Bremen en el verano de 2015, el vínculo entre Pizarro y la ciudad se ha estrechado aún más si cabe.