Resumen

  • Arturo Vidal puso por delante al FC Bayern München contra el Real Madrid.
  • Tuvo la oportunidad de anotar el 2-0, pero no supo aprovecharla.
  • La visita remontó el partido, poniendo el pase a semifinales de Champions League cuestarriba para el Bayern.

Arturo Vidal estuvo a nada de convertirse en el héroe de la afición del Bayern München. Su primer gol pudo haber sido complementado por un segundo, de no haber fallado un vital penalti al cierre de la primera mitad.

Un trago amargo resultó siendo el partido de Los Bávaros ante el Real Madrid. Una visita clínica supo aprovechar lo poco que el Bayern München le cedió. La noche pudo haber sido completamente diferente, pero una acción de quien venía siendo candidato a mejor jugador del partido cambió el ánimo por completo.

Tras una larga etapa dominando, el FC Bayern consiguió adelantarse en el marcador cortesía de Arturo Vidal. El chileno batió en altura a su marca en una jugada de pelota parada. Con la cabeza, el mediocampista adelantó a un conjunto local determinado a sellar su participación en la penúltima ronda de la Champions League en la primera tanda de la serie. Pero el destino, como muchas veces en el fútbol, tenía otro guión para Los Bávaros.

Faltaban segundos para culminar la primera parte, cuando de pronto, ¡un penal para el Bayern! Alegría infinita, pensaba la audiencia local, así como cualquier aficionado de Los Rojos dentro y fuera del Allianz Arena. Lo iría a cobrar el mismo Vidal, que se había tirado el equipo a los hombros desde el primer minuto de acción. Las cosas no salieron bien. El chileno mandó el balón por encima del larguero defendido por Keylor Navas, cambiando el ánimo en ambos vestuarios.


Vidal había puesto la piedra de fundación para una noche espectacular en Múnich. © gettyimages / Matthias Hangst

Un partido de entrega, pese al fallo

Si bien el fallar dicho disparo de penitencia cambió el curso del partido y la manera en que tanto locales como visitantes lo encaraban, Vidal no fue de brazos cruzar, y empezó en la segunda mitad una misión personal de reivindicación con sus queridos Bávaros. Cada balón que disputaba, lo hacía con la garra que tanto caracteriza a este inspirador mediocampista. Muy a su pesar, sus esfuerzos no pudieron hacer mucho para revertir una desventaja numérica producto de una expulsión de Javi Martínez, ni una noche de inspiración de Cristiano Ronaldo. Por poco tuvimos la “Noche de Vidal” que tanto se esperaba tras su primer tanto.