Resumen

  • El defensa de Las Águilas Marco Russ, después de superar exitosamente un cáncer a los testículos, volvió hoy a jugar.
  • Desde octubre el capitán del Eintracht Frankfurt estuvo preparando su anhelado regreso a los estadios.
  • Bajo los aplausos de la galería, el defensa alemán entró en los últimos minutos del triunfo frente al Bielefeld.

El defensa y capitán del Frankfurt Marco Russ regresó hoy a los campos de juego después de superar satisfactoriamente un cáncer a los testículos que le había impedido demostrar su calidad y liderazgo. Hoy saltó al césped bajo la ovación y el cariño de sus hinchas.

La historia de Marco Russ es un ejemplo de superación y lucha. Pero esta vez esa disputa fue fuera del campo de juego. El defensa de Las Águilas, con inquebrantable tesón personal y con el apoyo del club, logró superar un cáncer en la zona de los testículos, y volvió hoy -después de largos meses- a pisar el terreno de juego en el triunfo que le permitió al Eintracht Frankfurt el paso a la semifinal de la Copa Alemana.

El defensa central de 31 años fue diagnosticado en mayo pasado de su enfermedad y pese a ello, decidió jugar el partido de la promoción contra el 1. FC Nürnberg para sortear el descenso de su querido equipo. El empuje de Russ y sus compañeros evitaron que Las Águilas descendieran de categoría, gracias justamente a un gol del central alemán. Una vez terminada la hazaña junto a su equipo, Russ comenzó inmediatamente otra batalla: operarse y superar la enfermedad.

Finalmente, en octubre el propio entrenador Niko Kovac dio la buena noticia: Russ había progresada correctamente, los exámenes eran satisfactorios y el defensa comenzaba así una nueva etapa para retomar poco a poco su regreso a los estadios. Marco Russ comenzó a asistir a los encuentros y allí recibió el cariño de todos los equipos de la Bundesliga y los saludos de sus adversarios, como el recordado y emotivo abrazo del bávaro Rafinha.   

Por ello, cuando el defensa central saltó hoy en los minutos finales en el Commerzbank-Arena, desde las gradas de su casa comenzaron a caer los aplausos y vítores por su anhelado regreso a los estadios. El triunfo frente al Arminia Bielefeld y la consiguiente clasificación de Las Águilas a la semifinal de la Copa Alemana fue el momento preciso y un regalo de sus compañeros por la batalla emprendida y ganada por Marco Russ.