Paco Alcácer no para de anotar goles e incluso en su primer "Der Klassiker" se vistió de héroe. En apenas 218 minutos ha anotado ocho dianas, un nuevo récord en la Bundesliga. Estudiamos los goles y movimientos de este letal delantero que hace las delicias del Borussia Dortmund.

Desde su debut el 14 de septiembre, en la Fecha 3 ante el Eintracht Frankfurt (3-1), Alcácer ha pintado una sonrisa en la afición y el club negriamarillo. Se estrenó con gol y victoria y desde entonces, partido que juega, partido que marca; ya sea en liga o en competición continental.

Sus sucesivas víctimas en Bundesliga: Eintracht Frankfurt (un gol), Bayer Leverkusen (doblete), FC Augsburg (triplete), VfB Stuttgart (un gol) y finalmente se apuntó a la fiesta en "Der Klassiker" con el gol que finiquitó el triunfo del BVB. En Champions League vio puerta en su única cita con el BVB, ante el AS Mónaco (una diana).

¿Qué convierte a Paco Alcácer en una máquina goleadora? Apunten.

1) Olfato

No solo es implacable ante la portería, también provoca la situación. Su instinto para merodear y estar al acecho del error rival, como le ocurrió a Pavard del VfB, garantizan las ocasiones para su equipo. Lo que implica que, con el buen momento del BVB, los goles vayan cayendo como fruta madura.

2) Explosividad

Su velocidad le permite hacer las transiciones en la zona de tres cuartos a un ritmo endiablado, que se traduce en un mejor posicionamiento de cara al disparo, a encontrar huecos y a descolocar la defensa rival. No es raro verle libre de marca cuando remata, y se debe a que ha ganado la posición a sus defensas por colocación y velocidad. Una ventaja comparativa que se potencia con su excepcional visión de juego (ver punto 4).

3) Confianza

Su serenidad cuando toca disparar es disciplinada. Cuando llega el momento, elige en cuestión de milésimas la opción que valora óptima, aunque no siempre implique la solución más sencilla. Con su calidad, él suple las complicaciones. “Él disfruta de todo el proceso de marcar, tiene que absorberlo todo para seguir y no pensar en nada cuando está frente al arco”, describió su compañero y capitán Marco Reus.

4) Involucrado en la creación

Sus dotes definitorias no discriminan su talento para la génesis de juego. Sus caídas y movimientos pendulares entre los centrales y los mediocentros dificultan que el rival establezca una marca sobre él. Así mismo, no rehúye la pelota, sino que la pide para ofrecer soluciones combinativas.