Resumen

  • Martin Barth es el sacerdote designado para atender la capilla del estadio desde el año 2014.
  • Celebra misas, bautismos, casamientos y confesiones, tanto a hinchas como a jugadores.
  • La capilla se encuentra justo a la salida del túnel que viene del campo de juego.

Bundesliga en Español conversó cara a cara con Martin Barth, el ministro que brinda servicios religiosos en la capilla del estadio de “Los Mineros”. Una historia de fe y pasión.

El estadio del Schalke tiene muchas cosas únicas, que van desde un campo de juego que se mueve, un techo que cubre todo el estadio o las pantallas más grandes de Europa. Pero Los Mineros fueron más allá, y pensaron en algo que hace a este estadio único en el mundo. No sólo es la segunda casa para muchos hinchas, sino también para Dios.

Junto a la zona mixta, a la salida del túnel, encontramos una capilla, en la que hinchas y jugadores pueden profesar su fe. Un pequeño altar sostiene una gran biblia secundada por velas. Este es el ámbito en el que Martin Barth celebra periódicamente misas, confesiones, bautismos y hasta ceremonias de matrimonio.

Martin es, desde 2014, el sacerdote designado para atender los oficios religiosos de la capilla más especial de la Cuenca del Ruhr. Bundesliga en Español estuvo en Gelsenkirchen, en el Veltins Arena, donde conversó con el representante de Dios.

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El Veltins Arena de Gelsenkirchen, la casa del FC Schalke 04 © gettyimages / Baron

¿Cómo conviven la religión y el Schalke?

Barth lo tiene claro: “La fe y el fútbol están relacionados, y pueden fusionarse. Por eso la capilla está ubicada en la misma línea de visión que viene desde el campo de juego y el túnel”. No obstante, en este reducto no se habla de fútbol, a pesar de que atiende a los fanáticos del club. “Este espacio está dedicado al alma de las personas. Aquí celebramos servicios religiosos, bautizamos niños, casamos parejas de novios y consolamos a los dolientes”, cuenta el ministro sobre su actividad.

Los ya muchos años de servicios religiosos en un lugar tan especial han dejado a Barth un gran número recuerdos y anécdotas. “Tengo recuerdos especiales con Gerald Asamoah, Kevin Kuranyi o Marcelo Bordon”, afirmó con una sonrisa. Claro, el contenido de esas memorias queda en el secreto que su profesión le demanda. Entre los recuerdos también hubo momentos difíciles: “Me tocó acompañar a un grupo de familiares que habían perdido a sus hijos en un accidente aéreo”, reveló Barth.

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¿Se le puede pedir a Dios los tres puntos?

Obviamente que el Todopoderoso tiene cosas más importantes que el fútbol de las que debe ocuparse, y ese no es el objetivo del servicio religioso de Barth. “Dios responde a nuestras oraciones, pero no es un dios del fútbol”, aseguró el sacerdote. Más allá de lo que se pueda pensar, Barth dejó claro el objetivo de su misión: “En la capilla no rezamos por una victoria del Schalke 04 o una derrota del rival”.

Entonces, ¿qué cosas se le piden a Dios en este reducto? Algo mucho más humano y general: “Oramos por las personas y los jugadores como tales. También por la comunidad del deporte, por la salud, y también por la paz en el mundo.” Martin Barth, a pesar de ser hincha fanático del Schalke, espera en el estadio a los seguidores de Los Mineros para ayudarlos por los colores de su corazón y no los de su camiseta.

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