Hace diez años que nacieron las etiquetas (hashtags) en Twitter, un fabuloso invento para el público general en todos los sentidos. En el caso de los aficionados a la Bundesliga, la afición aprovecha este ingenioso sistema de comunicación para apoyarse y sacar su lado más solidario cuando más hace falta.

Cuando era necesario tomar partido, actuó la hinchada. Los aficionados de la Bundesliga supieron adivinar el tremendo potencial de los hashtags y no dudaron en darle una impronta profundamente humana a esta herramienta: además de compartir y comentar resultados, crónicas, impresiones, bromas… los hinchas de la Bundesliga convirtieron los hashtags en una poderosa herramienta de ayuda y apoyo mutuo. 

Ejemplo de ello fue el espontáneo #BedForAwayFans (cama para aficionados visitantes) que brindó la hinchada del BVB tras el atentado contra el autobús del Borussia Dortmund en abril de 2017. El partido fue pospuesto para un día después, pero los hinchas del AS Mónaco desplazados hasta Dortmund para presenciar el #BVBASM (guiño, guiño) pudieron contar con el alojamiento y comida que la afición local ofreció desinteresadamente

© DFL DEUTSCHE FUSSBALL LIGA

Otro caso del extraordinario uso de los hashtags es la acción #SaisonSpende (donaciones de temporada). A través de esta etiqueta se anuncian donaciones voluntarias con fines benéficos… cuando se cumplen los pronósticos o deseos futbolísticos del que suscribe el mensaje. Puede ser un grupo de amigos que anuncie una donación cuando su equipo gane, una pareja que decide llevar a cabo una acción concreta si su jugador favorito marca gol… Lo que el propio aficionado decida.

#SaisonSpende, una acción benéfica que honra profundamente a la Bundesliga y sus aficionados

Pero, ¿cómo surgió la iniciativa #SaisonSpende? Muy simple: Una aficionada del 1. FC Köln anunció en agosto en su perfil de Twitter que por cada gol de Leonardo Bittencourt donaría una cantidad de dinero para una organización de ayuda a la infancia. Su acción se empezó a hacer viral, la bola de nieve rodó, se unieron más y más aficionados, la bola siguió rondando, se unieron jugadores… y el resto es historia.

En definitiva, una muestra más de la profunda humanidad que atesora la Bundesliga y sus aficionados.