Resumen

  • Por petición expresa de Pep Guardiola, Thiago Alcántara fichó por el FC Bayern München en 2013.
  • El hispano-brasileño fue clave en la consecución del título más precoz en la historia de la Bundesliga.
  • Su primera lesión de rodilla, en marzo de 2014, le impidió jugar el Mundial de Brasil.

El camino de Thiago Alcántara en la Bundesliga ha estado lleno de baches pero el español, con una gran fuerza mental, los ha ido sorteando todos con éxito. Ahora, habiendo cumplido 100 partidos con el Bayern, repasamos sus inicios en Alemania, su lucha contra las lesiones y su nuevo rol en la plantilla de Ancelotti.

“Thiago o nada”. Así de rotundo se mostró Pep Guardiola un día del mes de julio de 2013, semanas después de iniciar su periplo como técnico del FC Bayern München, cuando fue cuestionado acerca de las posibles alternativas al fichaje del español por el conjunto muniqués. Y solo tres días más tarde, la petición expresa de Guardiola se convirtió en realidad. El centrocampista hispano-brasileño Thiago Alcántara (San Pietro Vernotico, Italia, 1991) certificó su llegada a la capital de Baviera para formar parte del vigente campeón del triplete.

Fue un verano idílico para Thiago. Un mes antes de su fichaje por el Bayern, el mayor de los Alcántara se había proclamado campeón de Europa Sub-21 en Israel con la selección española, siendo elegido además mejor jugador del torneo (marcó tres goles en la final ante Italia). Con apenas 22 años, y con todo su potencial aún por explotar, la llegada a Alemania supuso para Thiago la gran oportunidad de demostrar su calidad tras varias temporadas en el F.C. Barcelona, donde debutó en 2009 con tan solo 18 años, sin contar con demasiados minutos.

Poco a poco, Thiago fue convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes en el centro del campo del Bayern en una temporada, la 2013/14, en la que los dirigidos por Pep Guardiola lograron el título de Bundesliga con siete fechas de antelación. Nunca antes ningún equipo había sido tan precoz a la hora de alzarse con el campeonato alemán.

La temporada dejó momentos inolvidables en forma de gol para Thiago, como el 0-2 anotado en la final del Mundial de Clubes ante el Raja Casablanca o el acrobático remate que le dio los tres puntos al Bayern en Stuttgart y que sirvió para dar un impulso casi definitivo en la lucha por la consecución del título liguero.

Pero todo se torció para Thiago el 29 de marzo de 2014, una semana después de alzarse con su primera Bundesliga, cuando sufrió la primera de las tres lesiones de rodilla que le impedirían alcanzar la regularidad en las temporadas siguientes y perderse, además, el Mundial de Brasil de 2014. Cita muy especial para Thiago ya que su padre, Mazinho, había sido uno de los grandes mediocentros de la historia de la Canarinha. Pero Thiago no bajó los brazos y, día tras día, trabajó sin descanso para volver a los terrenos de juego a dar lo mejor de su fútbol…